
Cada vez más, se nota en la provincia, la actividad de clubes, uniones vecinales y organizaciones no gubernamentales, como redes de contención social para las comunidades donde están insertadas. Problemas en niños como adolescentes y adultos jóvenes como la falta de medios para estudiar, las adicciones de todo tipo, son la realidad en cada departamento. Entonces es ahí donde los dirigentes y colaboradores comienzan una tarea en la que quizás no recibieron la capacitación profesional adecuada. Sin embargo, le ponen empeño, solidaridad y amor por la comunidad, teniendo como horizonte un futuro mejor para las próximas generaciones. Un ejemplo de ello es una institución que renació de las cenizas. Se trata del Club Sportivo Sarmiento, de Zonda, que vivió en un letargo de casi más de una década, con casi nula actividad, sin el bullicio de gente haciendo deportes. Sin embargo, las nuevas generaciones, decidieron que esa situación debía terminarse. Entonces fue que se incorporaron jóvenes y mujeres. Incluso, su presidente es un joven de 31 años, César Quevedo. Junto con la Comisión Directiva están obteniendo logros inimaginables hace algunos años. Entre ellos, gestionaron el CENS para que estudien los chicos y adultos que les era imposible seguir la escuela secundaria. Esto, debido a la falta de colectivo e incluso lejanía para que los jóvenes trabajadores rurales pudieran obtener su título secundario. Más aún, desde hace dos años y medio, la mujer tiene un papel preponderante en el club. Tanto es así que, adolescentes como Lourdes Naranjo (17) y Lourdes Riveros (15), son integrantes de la Comisión de la Juventud, que trata de rescatar a los chicos que son víctimas de adicciones. La intención es sacarlos de los vicios y que tengan otra mirada sobre la vida. Por tal motivo, cada día se suman más adolescentes de ambos sexos que practican deportes. Pero no se quedan con sólo eso. Necesitan la colaboración de profesionales de la Psicología para recibir charlas para la comunidad que se acerca al club en busca de recibir orientación para salir del infierno de las drogas, como de reorientar sus vidas hacia horizontes de estudios y trabajo. Por eso y tantas experiencias más, el Club Sportivo Sarmiento revive con la pasión de trabajar por su pueblo.
Por José Correa DIARIO DE CUYO
