Señor director:
Fue un partido con muchas sospechas de malas artes que aún hoy ofrecen un sabor amargo para los futboleros argentinos. Era el día 8 de julio de 1990. En el Estadio Olímpico de Roma, en Italia, se disputaba la final del Mundial de Fútbol, entre Alemania y Argentina. 24 selecciones nacionales participaron en el evento, en el cual hubo varias sorpresas, como la participación de Camerún, que se convirtió en el primer equipo africano en llegar hasta los cuartos de fina. La final fue jugada por segunda vez consecutiva por Argentina y Alemania Federal, poco antes de su unificación con Alemania Democrática. Ganaron los alemanes por 1-0 gracias a un polémico penal pitado por el mexicano Edgardo Codesal en el minuto 83′ a poco de finalizar el partido.
Dionisio García Gómez
DNI 6.192.573

