Señor director:

Por estos días se ha venido hablando mucho sobre la inseguridad que afecta tanto a las zonas urbanas como rurales, por eso me preocupó mucho algo que me pasó el lunes por la noche en pleno centro de nuestra ciudad Capital. Precisamente fue cuando en horas de la noche, alrededor de las 23.30 tuve que pasar por un cajero que está en Avenida Ignacio de la Roza entre calles Entre Ríos y Sarmiento. Debido a las condiciones climáticas, corría viento Zonda, las inmediaciones estaban desoladas, salvo un grupo de muchachos que estaban conversando en una de las veredas. Después de hacer una extracción salí del banco y fue que me percaté que todo estaba muy solitario, salvo los muchachos que estaban en la vereda que comencé a verlos como sospechosos. Busqué de inmediato alguna presencia policial antes de subir al auto. Me alejé del lugar tratando de ver algún uniformado o móvil policial parado en las inmediaciones pero todo se asemejaba a una ciudad totalmente desierta. No sé si es una exageración, pero creo que sería conveniente que cerca de la zona de cajeros, especialmente de esta en la que cobra la mayoría del personal de la administración pública, hubiera una discreta guardia policial o se hicieran recorridos para desalentar cualquier ataque, arrebato o robo que puede sucederse, especialmente en los horarios menos concurridos de la siesta o la noche.

Julio Eduardo Tarabay
DNI 14.097.124
Docente