Señor director:
Lo que voy a comentar es una situación muy fea que me tocó atravesar en el Hospital Dr. César Aguilar de Caucete a donde fue conducida mi madre, de 78 años, a consecuencia de haber sufrido una descompensación por problemas de presión y mala saturación de oxígeno. Al llegar al centro de salud, las enfermeras que la recibieron me dijeron que la internarían de inmediato y que debía esperar hasta las 17 horas, cuando el médico de guardia haría la ronda. Eran cerca de las 19 cuando una de las enfermeras vino a colocarle un suero sin que el médico la hubiese revisado, o sea que la estaban automedicando. Me trasladé de inmediato a la sala de los médicos y encontré al Dr. Marinero merendando. Cuando le reclamé su presencia me ignoró ante lo cual le recordé cuál era su obligación. Eso le molestó mucho. Le aclaré que no le estaba faltando el respeto. A los pocos minutos dos policías me condujeron fuera del hospital para tomarme declaraciones de lo acontecido.
Creo que una persona con estas características no puede estar a cargo de una guardia médica donde la gente llega con necesidad de atención, que él debe saber comprender simplemente atendiendo como corresponde.
Alejandra Montivero
DNI 20.953.281

