José de San Martín estando en España, donde se formó militarmente y mientras participaba de la lucha contra las tropas de Napoleón, decide regresar a Buenos Aires. Su intención fue para continuar luchando por la libertad e independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
San Martín plantearía reemplazar el estado absolutista por un estado liberal independiente por medio de “las sociedades secretas” y “la estrategia militar”; una vía política y la otra bélica. En ese entonces funda la Logia Lautaro con el propósito de idear, organizar e implementar la campaña libertadora.
Los Granaderos a Caballo, cuya creación y organización fue la primera responsabilidad que tuvo San Martín al regresar, le permitiría participar en diferentes batallas.
Luego de la victoria de San Lorenzo, San Martín fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército del Norte y tiempo después el de Gobernador Intendente de Cuyo.
Mientras organizaba el Ejército de los Andes, en Mendoza, antes de cruzar la cordillera, San Martín se reúne con caciques pehuenches y les solicitaría permiso para atravesar sus territorios, reconociendo su preexistencia antes de la llegada de los españoles a América.
En ese sentido, San Martín logró la hazaña con un espíritu colectivo de valentía y coraje y el sentimiento compartido de luchar por la libertad de nuestro pueblo, el de Chile y Perú. Esto hizo que San Martín y su ejército sobrevivieran al hambre, al frío, al dolor, a la nostalgia de estar lejos de su familia y tierra. Unos verdaderos guerreros.
¿Hoy también podemos ser unos guerreros? Si, por supuesto, como alumno al cruzar la puerta del ingreso a la escuela para defender y revalorizar nuestra libertad, nuestro himno y bandera nacional, sobre todo, los derechos y deberes, entre ellos, la educación.
Por Lic. Fabian Cabañes
DNI 34.698.764
