Señor director:

Por razones de salud tuve que asistir unos días al nuevo Hospital Rawson, que tiene un edificio maravilloso y confortable. Grande fue mi sorpresa cuando observé vidrios agrietados en la puerta de ingreso de la Guardia, en la zona donde llegan las ambulancias. No solo eso, al caminar a la sala de espera también hay bancos rotos y otros directamente los arrancaron del lugar y hay ausencia de estos porque evidentemente, no se podían utilizar.

Lo mismo ocurre en el hall central. Me llevé una desagradable sorpresa al ver asientos destruidos. Me indigné mucho con los pacientes y demás personas que llegan a este lugar. Parece que los ciudadanos todavía no entendemos que los edificios públicos y sus mobiliarios los pagamos con impuestos que pagan todos los sanjuaninos.

Por tal motivo, creo que si al tener cámaras en el edificio se deben detectar y detener a los responsables como también llevarlos ante la Justicia para que se encargue de ellos. Nadie tiene derecho a romper el mobiliario público.

Romualdo Quiroga
DNI 8.201.675