Miles de habitantes de Porto Alegre buscan desesperadamente refugio ante las inéditas inundaciones que ya causaron más de 80 muertes en el sur de Brasil. Con el nivel del río Guaíba en máximos históricos, 6.000 residentes de la capital del estado de Río Grande do Sul, con una población de 1,3 millones, dejaron sus casas y se trasladaron a refugios públicos, mientras que otros tantos miles fueron a casas de familiares o amigos.
Con cuatro de las seis estaciones de tratamiento de agua sin funcionar, el 70 % de la ciudad está sin suministro, por lo que el alcalde, Sebastião Melo, dijo en rueda de prensa que “no se puede perder una gota, porque ese podría generar enfermedades masivas”.
Agencia EFE
