Señor director:

Le llaman economía circular o bien feria americana. Lo cierto es que trae beneficios para muchas personas que venden su ropa usada o bien la compran. Sin embargo, de alguna manera, el gobierno debería regular esta metodología de ventas callejeras cuando se está en un espacio público. Me refiero muy especialmente a la Plaza España. Allí estas ferias se hacían sábado y/o domingos. Pero, resulta que ahora se ve todos los días de la semana y cada vez son más personas que ofrecen mercadería de distinto tipo y sin control oficial, para saber qué es lo que se vende y su procedencia. Si todo está en regla, sería positivo que distribuyan estos puestos de venta por distintas plazas y no en una, como en este caso, ya que se presta para cualquier cosa y no para lo que se concibió un paseo público. No estoy en contra de que cada persona se gane la vida; pero debe haber control policial y estatal sobre los productos que se ofrecen.

Ofelia Leguizamón
DNI 6.017.492