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POLÍTICA NACIONAL

"Algo muy grave va a suceder en este pueblo"

Por Orlando Navarro 4 de octubre de 2026 - 04:00

Por Orlando Navarro - Periodista

Un cuento del Premio Nobel Gabriel García Márquez, "Algo muy grave va a suceder en este pueblo", puede que nos sirva para graficar la realidad de lo que sucede en "este", nuestro pueblo, que es la Argentina. Cómo es que a partir de un presagio que se echa a andar desde algún medio, o por las redes, o cualquier otro punto de lanzamiento, se "arma" una tormenta perfecta que logra provocar confusión y hasta pánico en la población.

Narra el gran escritor colombiano que "una mujer mayor desayuna con sus hijos y les dice que tiene el presentimiento que algo muy grave va a suceder en este pueblo". El rumor comienza a expandirse cuando un hijo de la mujer pierde una apuesta y comenta el presagio de su madre. El ganador se lo comenta a su familia y otra persona decide comprar más carne por si acaso. El pánico se convierte en colectivo y el carnicero no da abasto vendiendo carne y en pocas horas se consume todo el abasto. El pueblo entra en desesperación y suspende sus actividades cotidianas. Cualquier detalle, normal en otras circunstancias, como un calor fuerte o un pájaro muerto en la plaza, se interpreta como una señal de desgracia. La gente empieza a huir del pueblo y algunos hasta le prenden fuego a su casa. Al final, la mujer que inició el rumor reclama que ella tenía razón y la habían tomado por loca, demostrándose así como una mentira o una situación imaginaria se vuelve real al ser creída por todos.

¿Algo de eso está pasando en nuestro país? La sensación generalizada "que todo anda mal", o que "Milei está loco", o que carece de empatía con el sufrimiento ajeno, ha ido tomando forma y las encuestas, que aparecen por doquier y muy anticipadas para las elecciones de 2027, le están dando índices negativos. A un promedio de aceptación anterior de un 48%, ha pasado a un 35%, y una abrumadora cantidad de periodistas de medios nacionales, radiales, televisivos o escritos, aprovechan para echar leña al fuego y coinciden en demeritar al gobierno, buscándole el lado oscuro a cada decisión que toma.

Como usted ve, señor Milei, no es gratis quitar la pauta.

¿Quiénes son esos periodistas? Con solo tomar la columna de Alejandro Borensztein, el ingenioso hijo del gran Tato Bores, de todos los domingos en Clarín, llegaremos a una aproximación, pues ha imaginado un supuesto campeonato de "mandriles", en base a la cantidad de insultos que les propina Milei cada semana. Según Borensztein, ese campeonato se le está desinflando porque Milei dejó de vilipendiar, pero una última medición dio que el Grupo "A" lo lidera Marcelo Bonelli, seguido por Madanes Quintanilla (algunos "empresarios" también juegan), Maria Laura Santillán y Débora Plager. En el Grupo "B": estaría primero Luis Novaresio, seguido de Ernesto Tenembaun, Melconian y la Unión Industrial Argentina. El Grupo "C" lo lideraría María O'Donell, seguida de Paolo Rocca y Jorge Fontevecchia, cerrando Jorge Fernández Díaz. El Grupo "D" lo disputarían todo el diario Clarín, Morales Solá, Manu Jove y Lali Espósito. El "E" todo La Nación, Nelson Castro, Alconada Mon y Van der Kooy. Por último el Grupo "F" lidera, lejos, Paulino Rodríguez, seguido de Carlos Pagni, Julia Mengolini, y Laura Di Marco. Hasta inventó un Torneo Promoción donde "luchan" Natasha Niebieskikwiat, Romina Manguel, Luciana Geuna, Jorge Rial y Silvestre. No sé por qué no compite Marcelo Longobardi, que es un gran luchador por la "causa". Todos ellos, ocuparían el lugar de propagandistas de lo que presagió aquella mujer mayor del cuento de García Márquez. ¿Por qué ellos justamente? Que vayan y le pregunten a Borensztein.

En fin, Milei es el culpable de todos los males, ignorándose de exprofeso que arrancó su gestión con un país quebrado, endeudado y amenazado por una gran hiperinflación, un dólar incontrolable, un cepo ignominioso y el riesgo país por las nubes En fin, Milei es el culpable de todos los males, ignorándose de exprofeso que arrancó su gestión con un país quebrado, endeudado y amenazado por una gran hiperinflación, un dólar incontrolable, un cepo ignominioso y el riesgo país por las nubes

Así, el reconocimiento que bajó la inflación, la pobreza, el riesgo país, o mantiene estable el orden fiscal y el valor del dólar, son cosas del pasado, se dan por hechas, y se neutraliza su mérito con frases simples pero mortales, como "con el superávit no se come". Tampoco importa que todo fuese logrado, sacrificio del pueblo mediante, sin tomar medidas populistas. Como pisar las tarifas, controlar los precios, emitir sin respaldo, cerrarnos al mundo y eliminar la competencia, o repartir beneficios gratuitos. Todo aquello se da como por hecho y la inflación, por ejemplo, ya no ocupa el lugar de la principal preocupación del ciudadano.

Entonces, hoy se le pasan facturas por no promover la productividad, por el cierre de empresas, por la pérdida de puestos de trabajo, por los salarios insuficientes, por los jubilados, los docentes, los discapacitados, los morosos y una larga fila de gente necesitada, como si este fuera un fenómeno de ahora, iniciado por el desquiciado desde que llegó al poder. En fin, Milei es el culpable de todos los males, ignorándose de exprofeso que arrancó su gestión con un país quebrado, endeudado y amenazado por una gran hiperinflación, un dólar incontrolable, un cepo ignominioso (que ahora sabemos servía para hacer jugosos negociados) y el riesgo país por las nubes.

Lo dicho, son cosas del pasado. Y "ahora te quiero ver", cuando la tormenta celebra porque se está elevando otra vez el riesgo país, aumentado la pobreza, cayendo la actividad económica y se "enciende la luz amarilla" de una próxima recesión, presionando a su vez una devaluación porque el dólar "está atrasado".

Parece no caer en la cuenta que todos estos "golazos de media cancha", no son más que goles en contra, para un equipo, como el de Argentina, que está en plena ofensiva con la firme posición en la ONU por las Malvinas. Más el exitoso pasaje por el "Argentina Week" de París, donde participaron Milei, su equipo, 13 gobernadores (entre ellos Marcelo Orrego), y lo más granado del empresariado mundial, que ve un gran futuro para nuestro equipo, el argentino. No en vano, Milei se trae inversiones por 7.000 millones de dólares para el corredor Cordillera-Atlántico Sur, más otros 27.000 millones que se destinarán a proyectos de inversión privada, de largo plazo, que promoverán actividades turísticas, energía, minería e infraestructura, muchos de ellos enmarcados en el RIGI.

En fin, ya se está jugando el partido y que "gane el más mejor". Pero dejemos de meternos y celebrar los goles en contra. Como dijo aquel gran arquero: "¡muchachos: marquen a los nuestros!"

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