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EDITORIAL

Comercio con Brasil: la diplomacia también es clave para exportar más

Por Redacción Diario de Cuyo 10 de agosto de 2026 - 04:00

Las diferencias políticas entre gobiernos forman parte de la dinámica de las relaciones internacionales y no son, por sí mismas, un hecho excepcional. Sin embargo, cuando esas discrepancias escalan hasta provocar un deterioro diplomático como el que hoy atraviesan Argentina y Brasil, sus efectos trascienden el plano institucional y comienzan a proyectarse sobre la economía real. Para provincias exportadoras como San Juan, cuya producción encuentra en el mercado brasileño uno de sus principales destinos, la estabilidad del vínculo bilateral constituye un activo que no debería quedar subordinado a disputas ideológicas.

La decisión del Gobierno brasileño de retirar a su embajador en Buenos Aires y reducir la representación diplomática al nivel de encargado de negocios refleja la magnitud de una crisis que figura entre las más profundas de las últimas décadas. Aunque ambas administraciones coinciden en preservar el intercambio comercial y evitar que las diferencias políticas se traduzcan en represalias económicas, la ausencia de un diálogo fluido entre las cancillerías introduce un factor de incertidumbre que no puede ser ignorado.

En San Juan, por el momento, el panorama mantiene cierta tranquilidad. Las operaciones comerciales continúan desarrollándose con normalidad y los contratos entre exportadores argentinos e importadores brasileños siguen cumpliéndose sin mayores inconvenientes. El ministro de Producción, Gustavo Fernández, ha señalado acertadamente que el conflicto tiene incidencia sobre el contexto general, aunque todavía no constituye un obstáculo directo para los negocios en marcha.

No obstante, el problema aparece cuando se observa el mediano plazo. La provincia mantiene negociaciones destinadas a remover barreras que hoy limitan el crecimiento de sus exportaciones. Entre ellas sobresale la restricción brasileña para el ingreso de productos vitivinícolas en envases superiores a cinco litros, una medida que dificulta la expansión de las ventas de mosto argentino. Resolver este tipo de cuestiones requiere precisamente de un diálogo diplomático activo, constante y con capacidad de negociación.

Brasil representa un socio estratégico para la economía sanjuanina. Allí encuentran mercado productos emblemáticos como las pasas de uva, el aceite de oliva y las autopartes fabricadas en la provincia. Particularmente alentador resulta el repunte que experimenta el sector olivícola, luego de años marcados por contingencias climáticas y bajos rendimientos productivos. Consolidar esa recuperación exige ampliar mercados y eliminar obstáculos comerciales, no sumar incertidumbres.

Las empresas privadas han demostrado una capacidad destacable para mantener los vínculos comerciales aun en escenarios políticos complejos. Sin embargo, existen gestiones que exceden la voluntad empresarial y dependen exclusivamente de la acción de los Estados. La apertura de mercados, la homologación de normas técnicas, la reducción de restricciones sanitarias y la negociación de condiciones arancelarias requieren de una diplomacia profesional y plenamente operativa.

La experiencia demuestra que los países pueden sostener profundas diferencias políticas sin poner en riesgo los intereses permanentes de sus pueblos. Para San Juan, preservar una relación institucional sólida con Brasil no significa renunciar a posiciones ideológicas, sino defender las oportunidades de crecimiento de sus sectores productivos. En un contexto internacional cada vez más competitivo, la diplomacia también constituye una herramienta esencial para generar inversiones, ampliar exportaciones y proteger el empleo provincial.

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