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POLÍTICA INTERNACIONAL

Estados Unidos plantea un segundo frente en América Latina

Por Rosendo Fraga 18 de mayo de 2026 - 04:00

Por Rosendo Fraga - Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

Mientras se prolonga la guerra entre Estados Unidos e Irán, va creciendo la posibilidad de que este avance sobre Cuba. A medida que fue trascendiendo la intención del propio Trump respecto de avanzar sobre la isla, el gobierno de Díaz-Canel no respondió a la amenaza y tampoco forzó un intento de negociación. Más bien lo contrario: transmitió su voluntad de mantener su posición tradicional.

Trump parece avanzar hacia una operación simultánea en dos frentes, uno en Medio Oriente y otro en Cuba. En ambos casos planea hacer de los portaaviones la "avanzada estratégica" de estas operaciones, como hiciera con el Gerald Ford en la captura de Maduro en los primeros días del año. Pero amenazar con una acción militar sobre Cuba sin haber resuelto la amenaza de Medio Oriente deja la posición estadounidense débil en el plano internacional.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la doctrina militar estadounidense plantea la posibilidad de mantener abiertos dos frentes militares simultáneos en cualquier parte del mundo, pero nunca tres, y esto es algo que Trump no tiene que olvidar. En cambio, Cuba históricamente se ha movido en el plano internacional evitando el conflicto con Estados Unidos o las grandes potencias. Siempre supo transformar los conflictos en una negociación, aun con gobiernos republicanos, y este podría ser nuevamente el caso.

Respecto a Venezuela, el plan de Estados Unidos, expuesto por el presidente Trump, sería incorporar a Venezuela como el estado cincuenta y uno de EEUU. La información fue proporcionada por un periodista de la cadena Fox, quien dijo que esta posición está siendo considerada seriamente. Según John Roberts, Trump aseguró en una llamada telefónica que está "considerando seriamente" convertir a Venezuela en el estado cincuenta y uno de su país, ya que los venezolanos "lo aman" (incluso ha bromeado en varias oportunidades diciendo que se presentará a la presidencia del país latinoamericano).

Respecto a estas declaraciones, la presidenta venezolana Delcy Rodríguez descartó cualquier posibilidad de anexión de su país y dijo que "los venezolanos amamos nuestro proceso de independencia". Días atrás, poniendo como ejemplo la popularidad que dice tener en este país, Trump afirmó que los venezolanos "están bailando en las calles por los beneficios económicos de las inversiones en petróleo". Dejando de lado las estridencias de su mensajes, de acuerdo a la proyección de Naciones Unidas presentada a fines de abril, Venezuela podría obtener en 2026 más de veintidós mil millones de dólares en ingresos por exportaciones petroleras, sumados a los ingresos del año pasado.

Respecto a Brasil, el país más grande por territorio, PBI y población de la región, Estados Unidos logró acuerdos en temas que no tenía previstos. Días atrás cerró acuerdos para la explotación de "tierras raras" en distintos lugares de Brasil. Se trata de un tema muy relevante para ambos países y significó, aunque indirectamente, un acercamiento entre los dos países en el plano político-militar, ya que las tierras raras son insumo fundamental para la industria tecnológica y militar.

El objetivo de Brasil es evitar la posibilidad de que durante el periodo pre-electoral en curso surjan situaciones de conflicto entre los dos países. De hecho, esa fue la intención detrás de la visita de Lula a Washington, en la que compartió un encuentro cordial con Donald Trump. Mientras tanto, Flavio Bolsonaro, el hijo del ex presidente, continúa adelante con su campaña presidencial. Las encuestas lo dan levemente por delante de Lula, pero el acuerdo del presidente brasileño con Trump no parece por ahora suficiente para definir la elección en una u otra dirección.

A ello hay que agregar que la Fuerza Aérea estadounidense realizó cincuenta y un vuelos sobre Cuba, anticipando lo que puede ser una operación de inteligencia. Según reportes de la CNN, operaciones preliminares de estas mismas características se dieron como anticipo de la captura de Maduro y el ataque a Irán.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la doctrina militar estadounidense plantea la posibilidad de mantener abiertos dos frentes militares simultáneos en cualquier parte del mundo, pero nunca tres, y esto es algo que Trump no tiene que olvidar. Desde la Segunda Guerra Mundial, la doctrina militar estadounidense plantea la posibilidad de mantener abiertos dos frentes militares simultáneos en cualquier parte del mundo, pero nunca tres, y esto es algo que Trump no tiene que olvidar.

La mayoría de los vuelos de la Marina y la Fuerza Aérea estadounidense registrados desde el 4 de febrero ocurrieron cerca de las dos ciudades más grandes de la isla, La Habana y Santiago de Cuba, junto con algunas otras que se encuentran a sesenta y cuatro kilómetros de la costa. La mayoría de estos vuelos se hicieron con aeronaves de patrulla marítima P-8A Poseidon, diseñadas para vigilancia y reconocimiento, mientras otras se hicieron con modelos RC-135V River Joint, especializados en recolectar señales de inteligencia. También han utilizado drones MQ-4C Triton de gran altitud para labores de reconocimiento. De acuerdo a la citada CNN, "patrones similares han coincidido con un incremento de la visibilidad pública de vuelos de vigilancia que ocurrieron en el periodo de las operaciones militares de Estados Unidos, tanto en Venezuela como en Irán". La NBC, a su vez, informó que el Pentágono actualizó planes para una "posible acción militar" contra Cuba. Las fuentes anónimas citadas en estos informes sostienen que el gobierno estadounidense "está cada vez más frustrado" con la habilidad del gobierno de Cuba para mantenerse en el poder. Los funcionarios estadounidenses creen que el régimen podría caer para finales de este año sin intervención militar estadounidense, pero Trump ya ha señalado que esa línea de tiempo es "insuficiente".

Pero días atrás, el director de la CIA llegó a Cuba, en momentos en que la situación dio señales de descontrolarse socialmente. Quizás ha llegado el momento de establecer un diálogo entre Washington y La Habana.

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