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HISTORIA

La medicina casera

Por Edmundo Jorge Delgado 15 de octubre de 2026 - 04:00

Por Prof. Edmundo Jorge Delgado - Magíster en Historia

Grupos sociales que viven en alejadas zonas del Gran San Juan y que podemos caracterizarlos como criollos, aún hoy siguen utilizando para curar sus dolencias, sean de carácter físico o psíquico, un conjunto de técnicas que los antropólogos suelen llamar etnomedicina o medicina precientífica.

Un tópico importante de esta manera de curar es la utilización de la farmacopea basada en la manejo de cantidad de especies herbarias y también recetarios sustentados en variados productos de origen animal. En general estos grupos están situados en zonas precordilleranas o en amplias localidades geográficas dominadas por la "travesía", como Vallecito, Bermejo y otros parajes cercanos, también en la zona de Los Berros y puntos aledaños, sin excluir la herbaria medicinal que se comercializa en diversos locales citadinos.

Por lo general estos lugares están alejados de hospitales y puestos sanitarios, aunque la presencia de facultativos diplomados suele brindar atención, por lo que existe una especie de coexistencia entre la medicina convencional y la casera. Esta última es ejercida por individuos considerados como especialistas, cuya sabiduría ha sido trasmitida por una persona mayor, también por ciertos rituales religiosos que son enseñados usualmente "los viernes santos" o simplemente se considera que estas personas "han nacido con este don".

Por lo general estos lugares están alejados de hospitales y puestos sanitarios, aunque la presencia de facultativos diplomados suele brindar atención, por lo que existe una especie de coexistencia entre la medicina convencional y la casera. Por lo general estos lugares están alejados de hospitales y puestos sanitarios, aunque la presencia de facultativos diplomados suele brindar atención, por lo que existe una especie de coexistencia entre la medicina convencional y la casera.

Cantidad de dolencias físicas son curadas o aliviadas por diferentes especies vegetales. Así el matico o la ruda generalmente son utilizados par calmar el dolor de estómago en forma de una infusión de té, aunque bien sabemos que a la ruda además se le atribuye otra cantidad de propiedades. Otra especie a la que se recurre es el toronjil, esto es cuando se tiene bronquitis u otra dolencia de los órganos respiratorios. En estos casos se emplea lo que se denomina "cataplasma". Otro arbusto que suele emplearse es "la sacancia", el cual es útil para los dolores musculares o la gripe y es utilizada mezclada con aceite, conformado un ungüento que se friega sobre la zona adolorida. Así como estas especies vegetales hay innumerables más.

En lo que al mundo animal se refiere, son las grasas de ciertos animales las que se utilizan, recurriéndose tanto a la fauna salvaje como a la doméstica. Una señora que vive en Bermejo, me contaba que "la grasa de león", -que son los pumas- "es muy buena para aliviar dolores de espalda". Se utiliza mezclándola con aceites u otros elementos semilíquidos, formado una especie de pomada o unto que se tiene siempre reservado en algún lugar de la casa. Igualmente otros productos de este origen, como la grasa de la gallina, son utilizados para otras dolencias, incluso aún existe la cura del dolor de muela, apoyando sobre la cara la "panza de un sapo".

En otro ámbito ingresamos cuando hablamos de dolencias mentales o psíquicas. Aquí nos encontramos con males muy característicos, que van desde "el ojeo" hasta "la envidia" o "daños". Dichas enfermedades hay que considerarlas dentro de las interacciones sociales de los grupos. En estos casos "la cura" esta vinculada a una serie de creencias populares y entran en juego rituales mágico-religiosos.

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