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ESPAÑA

Los humoristas españoles y la relación matrimonial de los reyes Juan Carlos y Sofía

Por Luis Eduardo Meglioli 18 de junio de 2026 - 05:00

Por Luis Eduardo Meglioli - Periodista

Ya a finales del siglo XIX comenzaron a verse tiras cómicas en diarios y revistas donde los protagonistas eran reyes, príncipes, reinas y princesas. Luego se agregaban artistas, políticos y otros personajes famosos. Hasta que en el siglo pasado proliferaron las revistas sobre la política y la farándula con espacios de humor, para luego zambullirnos en la televisión. En Europa comenzaron a abordarse con más amplitud desde lo humorístico momentos públicos de las parejas reales más populares de las diez monarquías parlamentarias reinantes, aunque hasta finales del siglo XX la gente no podía saber cómo reaccionaban desde sus palacios los personajes auténticos cuando se veían caricaturizados públicamente.

Sin embargo, donde más tarde se expuso el rostro más privado de la monarquía fue en España después de la muerte del dictador Francisco Franco, mientras que, en el Reino Unido, por ejemplo, ya se parodiaba a la reina Isabel II, la princesa Diana de Gales, su esposo, el actual rey Carlos III y otros miembros de la familia. Pero en lo que va de este cuarto de siglo del XXI, miembros de las diez familias reales europeas, son abordados con el mejor guion y el libreto más atractivo. Para luego conocer la sorpresa del rey español Felipe VI (56 años) o el heredero al trono inglés, el príncipe Guillermo (44 años), que ríen sin problemas en público si son sorprendidos parodiados o como producto de una real bufonada sobre un escenario teatral. Es que el humor sobre las monarquías modernas ha logrado combinar la sátira de su supuesto "escaso trabajo" con lo extravagante de su "herencia genética", lo que consigue mostrar una cómica disparidad "entre el boato medieval y la vida humana, cotidiana y corriente", según han coincidido famosos humoristas españoles como Joaquín Reyes, El Gran Wyoming, Miguel Maldonado, Manu Sánchez o "Autores de Su Majestad". Todos ellos han logrado presentar sketches sarcásticos sobre la Familia Real española y otras dinastías reales, logrando monólogos desternillantes.

En el caso de España han sido varias las ocasiones en que el humor se ha atrevido con la familia real Borbón y Grecia, aunque no han faltado problemas como enfrentar polémicas, secuestros de publicaciones y batallas legales. Humoristas, caricaturistas, programas satíricos, parodias teatrales y televisivas, hasta tiras cómicas y monólogos se han referido a los protocolos, escándalos financieros y a la vida cotidiana de los monarcas con bastante acento crítico desde la gracia, el chiste o la socarronería. No obstante, hay quienes ven desde otro ángulo a este tipo de humor y consideran que la sátira hacia la Corona española generalmente humaniza a sus miembros, aunque también es una forma de enfrentar "el desafío de los límites de la libertad de expresión".

Humoristas, caricaturistas, programas satíricos, parodias teatrales y televisivas, hasta tiras cómicas y monólogos se han referido a los protocolos, escándalos financieros y a la vida cotidiana de los monarcas con bastante acento crítico desde la gracia, el chiste o la socarronería. Humoristas, caricaturistas, programas satíricos, parodias teatrales y televisivas, hasta tiras cómicas y monólogos se han referido a los protocolos, escándalos financieros y a la vida cotidiana de los monarcas con bastante acento crítico desde la gracia, el chiste o la socarronería.

Pero el caso más sonado en España llevado al humor han sido las intensas y diversas versiones sobre supuestos devaneos o furtivos romances extramatrimoniales de Juan Carlos I, rey emérito desde el 18 de julio de 2024 cuando abdicó en su hijo y heredero Felipe de Borbón y Grecia, hoy Felipe VI. A este periodista le consta, cubriendo las vacaciones de la familia real española en Palma de Mallorca para una agencia de prensa de Madrid, en dos veranos de los años '90, que se conoció a nivel de murmullo o cotilleo en esa ciudad balnearia, que Juan Carlos visitaba sigilosamente a una señora mallorquina adinerada, separada y sin hijos de quien dos años después se haría público su nombre en la portada de una revista española de actualidad política, con una amplia foto suya y la frase "la amiga del rey", y ya en el texto interior "la amiga más discreta y leal del Rey". Se trataba de la empresaria mallorquina Marta Gayá, y tras salir a la luz pública su vínculo con el rey español se convirtió en una de las historias más comentadas y conocidas de la crónica social española de la época. Fue la famosa portada de la revista española "Época" y se publicó en agosto de 1992. Poco a poco se supo que se habían conocido en una fiesta organizada por el príncipe Zourab Tchokotua (hijo del ex rey de Georgia), amigo íntimo del monarca español. Lo más curioso del suceso es que la reina Sofía, en aquel verano caminando por las calles de Mallorca, capital de la isla y de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, vio en un kiosco la citada revista con la tapa de Marta Gayá y la adquirió. A partir de ese momento, y tras una dura discusión entre los monarcas, no hubo más dialogo en el interior del palacio de Marivent, utilizado para los veraneos en aquella isla, y tampoco después en la Zarzuela de Madrid. Si bien participaban de los actos públicos que exigía el protocolo, fue el inicio o la formalización de una separación de hecho que nunca se hizo oficial. La propia reina Sofía confió a una periodista que escribió sobre ella, que si en aquel momento tan crítico de su vida se separaba, ponía en peligro la continuidad de la monarquía, y nunca lo hubiera hecho. Uno de los libros biográficos de mayor venta sobre Sofía es "La Reina muy de cerca" (Ed. Planeta, 2008), de la reconocida periodista Pilar Urbano. Sin embargo, el año pasado cuando Juan Carlos I decidió publicar su biografía ("Reconciliación", Ed. Planeta 2025), tuvo palabras de respeto y disculpas hacia su augusta esposa, tras más de seis décadas de matrimonio: "Sofía no tiene igual en mi vida, y así seguirá siendo, aunque nuestros caminos se hayan separado (…)", para luego calificarla como "la madre de mis hijos, una reina extraordinaria y un apoyo emocional fundamental e irremplazable".

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