Es de esos golpes duros. Que no imaginas que van a pasar. Porque esas personas, que idolatras porque te marcaron en gran parte de tu vida, los crees inmortales. Pero no, son personas comunes y corrientes, de carne y hueso, que un día se van porque ya cumplieron su misión por estos lados. Nos dejaron su legado con un sinfín de canciones y frases para cada momento de nuestras vidas.
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Más allá del rock: la trascendencia del Indio en nuestra vida, nuestro fútbol y la cultura popular
Carlos Solari fue mucho más que un músico. Sus canciones marcaron historias de vida, se transformaron en banderas de tribuna y convirtieron al Indio en un fenómeno cultural cuya trascendencia seguirá resonando mucho más allá del tiempo.
Eso fue Carlos Alberto Solari. El Indio. Un verdadero ícono del rock nacional. Porque podes ser del "palo" o no. Te puede gustar cualquier estilo de música pero nunca podes dejar de reconocer el arte del Indio en cada una de sus canciones. Sus letras enfocadas en el amor o la libertad, te obligaban a pensar y repensar. Para cada momento de nuestras vidas, nos dejó una frase. "Todo un palo", "Vivir solo cuesta vida", "El futuro llegó hace rato", "Lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir", "Si no hay amor que no haya nada entonces" o mil frases más. Es que el Indio fue un artista con todas las letras.
No se a cuántas generaciones marcó el Indio pero a la mía, a los que pasamos los 30 y pico, les puedo asegurar que mucho. Porque fue parte de nuestra adolescencia. Fue ese artista, ese poeta que en cada desamor o en cada momento de victoria, apareció siempre con su frase.
Para quienes somos amantes del fútbol, el Indio y Los Redonditos de Ricota, fueron también fútbol. Él, fanático hincha de Boca y de Juan Román Riquelme. Nosotros, hinchas de nuestros clubes, siempre lo tendremos presente en cada previa de cancha o en cada viaje alentando a nuestros equipos.
No debe existir un equipo de fútbol que no tenga una canción de él adaptada a un cántico futbolero. Y ni que hablar de frases que quedarán para siempre plasmada en un trapo colgado en la tribuna.
En mi caso que recorro todos los fines de semana las canchas sanjuaninas, frases del Indio y de Los Redondos hay en todas las canchas: desde Desamparados y San Martín hasta Punteto y El Globo. "Puro Veneno", "Mi único héroe en este lío", "Nos merecemos bellos milagros y ocurrirán", "La alegría por la que mi mundo gira" y lógicamente uno que no puede fallar "Banderas en tu corazón", quedarán para siempre en la memoria de los futboleros.
Mientras escribo sigo pensando que el Indio fue ese abrazo de amigos. Ese apretón fuerte que te das con tu grupo cuando comienza a sonar el himno, ese "Jijiji" que te hace perderte en la multitud. El "pogo más grande del mundo" era eso. Una verdadera locura que solo la sabrán quienes alguna vez se dieron el lujo de verlo. Me tocó vivirlo por primera vez en 2014 en Mendoza. Vivir la misa desde adentro fue uno de los momentos que me marcaron la vida y hoy 12 años después los recuerdo como si fuese ayer. El Indio fue un fenómeno cultural que pocas veces se verá.
Se nos fue el Indio y hoy casi todo un país lo llora. Porque "las despedidas son esos dolores dulces". En lo personal pienso que el Indio Solari y la Mona Jiménez -otro viejito que afortunadamente todavía nos dura-, ya son leyenda. Son de mundos distintos pero unieron generaciones, sin importar edades ni estatus sociales. Deben ser muy pocos los que logran unir al pobre y al rico con su música y sus canciones.
Hoy hasta el clima colaboró y la noticia que nadie esperaba llegó un viernes gris y lluvioso. Se fue Solari. Aunque en realidad no se fue. Porque Carlos Alberto Solari logró lo que pocas personas logran en la vida: trascender. Su música y sus canciones quedarán para siempre en nuestras vidas. "Pensando en vos siempre, siempre extrañandote..."