POLÍTICA NACIONAL

Que el árbol no nos impida ver el bosque

Por Orlando Navarro 25 de octubre de 2026 - 04:00

Por Orlando Navarro - Periodista

Con un encomio digno de mejores causas, casi todo el periodismo de alcance nacional se dedicó a esmerilar la figura del presidente con motivo de su visita a España. Nada que sorprenda, porque ya es costumbre que se hable del color de su corbata, o si se lustró los zapatos, de su melena revuelta, o si dijo tal o cual "mala palabra". En lugar de observar con sentido crítico si le sirve o no, a la Argentina, su posicionamiento geopolítico con los partidos de derecha de esta parte del mundo. Máxime, cuando esos partidos vienen sosteniendo una seguidilla de victorias en nuestro continente, y se aprestan a nuevos desafíos electorales en los próximos días. Como Flávio Bolsonaro, que en Brasil tratará de desbancar al izquierdista Lula da Silva.

Así como hizo con Donald Trump antes de las elecciones que luego lo llevarían a la presidencia, Milei fue hasta Brasil para apoyar al hijo del ex presidente Jair Bolsonaro. Quien estando en esos momentos abajo en las encuestas, sorprendió luego con una victoria en primera vuelta, que forzó a este balotaje de hoy, 25 de octubre, de resultado incierto.

Para aquel periodismo, lo de Milei fue horrendo en Brasil, como lo fue luego en España. Sin embargo, quienes vimos el debate del viernes entre Lula y Bolsonaro, comprobamos cuál es el peso de Milei en la región. Su figura estuvo como sobrevolando el debate, diciendo Bolsonaro que "hará como Milei en la Argentina", país al que, señaló, normalizó en sus cuentas principales. Por el contrario, Lula lo tomó como ejemplo de lo que "no hay que hacer". Nada extraño, viniendo de un populista, que no reparó en recurrir a un manotazo de ahogado con un símil de nuestro tristemente recordado plan "platita". Además reforzó la "bolsa de familia", una especie de plan social, y redujo el régimen de horas semanales de trabajo. Así el trabajador, dijo, "puede estar más tiempo con su familia, sus amigos o visitar sus compadres". Con estas "medidas" pretende dar vuelta la elección de hoy. El clásico pan para hoy y hambre para mañana. Veremos si los brasileños lo decodifican.

Lula, conjuntamente con el ya desaparecido líder de la revolución cubana, Fidel Castro, organizó en 1990 el encuentro que se llamó Foro de San Pablo, que reunió a todos los partidos de izquierda de la región. Habida cuenta del colapso de la Unión Soviética luego de la caída del muro de Berlín, que puso en vilo a los comunistas. Así nació el llamado "socialismo del siglo XXI", que aparte de Lula y Fidel, aportó líderes como Hugo Chávez en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y Néstor Kirchner en Argentina. Este socialismo trajo como consecuencia crisis severas en el orden económico y social, un marcado avance del autoritarismo estatal, con estatizaciones, expropiaciones, más un notable crecimiento del narcotráfico. Éste recompensó, financiando campañas. Tal como lo declaró Hugo, el "Pollito", Carvajal, ex jefe de la inteligencia militar venezolana, ante la justicia española, diciendo que el régimen chavista mandó 21 millones de dólares, en veinte viajes (recordar, entre ellos, el de los bolsos con dólares encontrados a Antonini Wilson) para financiar la campaña de Cristina en 2007. Éstos y otros descalabros fueron llevando lentamente a la derrota consecutiva de esos regímenes.

Y con ese propósito, repitiendo lo hecho con Trump y Bolsonaro, Milei fue a España, para respaldar a Vox ("voz" en latín), el partido conservador y ultraderechista dirigido por Santiago Abascal. Repitiendo su estrategia anterior en Brasil, donde trató de "ladrón" a su presidente, Milei catalogó al presidente de España y líder del PSOE, Pedro Sánchez, de "ladrón y corrupto". No fue recibido por el Rey. Abascal, que estaba de gira, lo saludó por videollamada, rápidamente viralizado por él mismo, y fue recibido en persona por la Presidente de la Comunidad de Madrid, y diputada, Isabel Díaz Ayuso, máxima referente de la derecha española.

Más allá de las formas, que tanto desvelan a sus críticos, Milei ratifica su indeclinable alineamiento con partidos de derecha, que se esfuerzan por defender la libertad, la iniciativa privada, el orden público y el fiscal. Equivocado o no, donde concurre promueve un gran revuelo, no solo por lo que dice, sino por lo que se sabe está haciendo en la Argentina. Fundamentalmente bajando la inflación, que en Brasil es motivo de preocupación, pues llegó a un ¡0,82% en septiembre y el 4,58% interanual! Números que para nosotros son extraordinarios, más no para ellos, que están acostumbrados a vivir sin, o con una inflación moderada, desde hace años. Por ejemplo en Chile la inflación interanual en septiembre fue de 4,10%, y en Uruguay 4,68%. Un sueño para nosotros. Por eso este cronista apuesta a la mano firme, focalizando en guiar el timón al puerto de una inflación lo más cerca posible a "cero". Ya sea de la mano de Milei o de otro, si no reelige, quien debería procurar el mismo objetivo. Eso hará, a la larga, que nuestra moneda se aprecie y dejemos de tomar el dólar como referencia. Justamente ese detalle fue algo que me llamó la atención en el debate en Brasil. Ambos contendientes, cada vez que mencionaron cifras, de gasto público o infraestructura por ejemplo, lo refirieron en reales. Nunca en dólares. Es para envidiar.

Entonces, cuidado, que "el árbol no nos impida ver el bosque".

Milei ratifica su indeclinable alineamiento con partidos de derecha, que se esfuerzan por defender la libertad, la iniciativa privada, el orden público y el fiscal. Equivocado o no, donde concurre promueve un gran revuelo, no solo por lo que dice, sino por lo que se sabe está haciendo en la Argentina. Milei ratifica su indeclinable alineamiento con partidos de derecha, que se esfuerzan por defender la libertad, la iniciativa privada, el orden público y el fiscal. Equivocado o no, donde concurre promueve un gran revuelo, no solo por lo que dice, sino por lo que se sabe está haciendo en la Argentina.

La semana culminó con la noticia del sobreseimiento de Milei y su hermana en la causa Libra, algo que ya habíamos adelantado al comentar hace unos meses, que el solo acto de retirar su apoyo a la criptomoneda apenas pasadas 5 horas de su tuit de apoyo, lo eximía de su presunto interés en el "negocio". Pero se ocuparon centenares de centímetros en columnas de investigación, detallando con minuciosidad los minutos y segundos que consumieron Milei y Hayden Davis antes y después del lanzamiento del bitcoin, dándole el tamaño exagerado de "prueba".

Por otra parte comenzó el juicio oral y público contra Cristina y Máximo, y paralelamente Milei reconoció que los indicadores económicos "no son los esperados en este momento". Lo cual en mi opinión es rescatable pues indicaría que no vive en una burbuja y le pondrá la cuota de realismo y empatía a la conducción, que desde varios sectores le vienen reclamando.

Seguí leyendo