La decisión de avanzar en la creación del primer centro integral de tratamiento de adicciones con internación en San Juan representa una de las iniciativas más importantes en materia de salud pública de los últimos años. El proyecto, que se desarrollará en el ex complejo Casa Activa del barrio Los Andes, en Chimbas, no sólo busca ampliar la capacidad de atención existente, sino también dar una respuesta concreta a una problemática social que crece de manera sostenida y que afecta a cientos de familias sanjuaninas.
Respuesta necesaria de salud pública frente al desafío de las adicciones
La realidad actual demuestra con claridad la necesidad urgente de contar con un establecimiento de estas características. Hoy la provincia dispone de una oferta extremadamente limitada para la internación de personas con consumos problemáticos. La institución Proyecto Juan, que realiza una valiosa tarea desde hace años, no alcanza a cubrir la demanda existente. De hecho, al inicio de la actual gestión apenas existían 12 plazas disponibles y posteriormente se logró ampliar la capacidad a 17 camas, una cifra claramente insuficiente frente a la magnitud del problema.
Los números reflejan una situación preocupante. Actualmente hay personas esperando una vacante para iniciar un tratamiento intensivo, mientras entre 40 y 50 pacientes con problemas de adicción permanecen ocupando camas en hospitales públicos que deberían estar destinadas a otras patologías. Esta realidad genera una doble dificultad: limita la recuperación adecuada de quienes padecen consumos problemáticos y, al mismo tiempo, ejerce una fuerte presión sobre el sistema sanitario provincial.
El nuevo centro, con una capacidad proyectada de 120 camas y una gestión público-privada, permitirá dar un salto cualitativo y cuantitativo en la atención especializada. Más allá de que su puesta en marcha será gradual, constituye una señal clara de que el Estado ha decidido abordar el problema con la seriedad que requiere. La reutilización de las instalaciones del ex complejo Casa Activa demuestra además una acertada visión de aprovechamiento de recursos ya existentes, lo que permitirá acelerar los tiempos de implementación.
Particularmente significativo resulta que el establecimiento esté orientado a mayores de 18 años, precisamente el segmento donde se concentra la mayor demanda. La situación de los jóvenes de entre 20 y 25 años, hoy la franja etaria más afectada por las adicciones en la provincia, exige políticas específicas, integrales y sostenidas en el tiempo.
También merece destacarse el trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud y el Poder Judicial para optimizar los mecanismos de derivación e internación. La lucha contra las adicciones requiere precisamente de este tipo de articulación institucional, donde distintas áreas del Estado actúen de manera conjunta para garantizar respuestas rápidas y eficaces.
La aprobación legislativa del proyecto aparece entonces como un paso imprescindible. San Juan enfrenta una problemática compleja que no admite más demoras. La creación de este centro no resolverá por sí sola el fenómeno de las adicciones, pero constituye una herramienta fundamental para ofrecer tratamiento, recuperación y esperanza a quienes hoy necesitan una oportunidad para reconstruir sus vidas.