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POLÍTICA NACIONAL

Una causa que está por encima de banderas políticas

Por Orlando Navarro 6 de septiembre de 2026 - 05:50

Por Orlando Navarro - Periodista

Existe una máxima en el fútbol que expresa: "Los equipos se arman de atrás para adelante". Es resistida por varios, que ven en ella una táctica más bien temerosa, clásica de "equipo chico". Pero hay otros que la adoptan, con el convencimiento que, por el contrario, es ofensiva, porque permite desplegar la fuerza de ataque, teniendo la seguridad que las espaldas están bien cubiertas. Así decía Angelito Labruna, aquel ídolo de River: "Miro para atrás, lo veo a Amadeo (Carrizo) en el arco, y me quedo tranquilo".

Esta introducción futbolera me puede permitir, tal vez, armar este rompecabezas que ha surgido luego de la cadena nacional del presidente Milei, y que puso sobre el tapete la "causa Malvinas", pero que, paralelamente, expuso las ya agotadoras diferencias entre los argentinos.

Durante su presidencia, Milei estuvo armando con paciencia oriental, viajes más viajes menos, un entramado de relaciones internacionales que le hizo arrimar posiciones con Occidente, nuestro campo natural. De este modo, fundamentalmente anudó una consistente relación con los Estados Unidos, a través de su presidente Donald Trump, a quien apoyó efusivamente aún antes de que fuese reelegido presidente del gran país del Norte. También lo hizo con Israel, Italia (Meloni) y con la mayoría de nuestros vecinos latinoamericanos, donde el crecimiento de la derecha facilitó ese anclaje.

Apoyada esta nueva dirección de los asuntos internacionales, en un creciente fortalecimiento del presupuesto de nuestras fuerzas armadas, que en gobiernos anteriores fueron descalificadas y demeritadas ante la opinión pública, que en parte apoyó ese desmantelamiento.

Solo con ese armado estratégico previo, es que el presidente pudo desarrollar su tesis sobre cómo pensaba enfrentar un tema tan delicado e incondicionalmente amado por los argentinos, como lo es de las Malvinas. Que son argentinas, como se sabe, pero están en manos de los ingleses, que nos las arrebataron, o "robaron" en típico acto de piratería, en 1833.

Bajarle el precio a la iniciativa del gobierno argentino, al que tildaron de oportunista, mentiroso y aprovechador, entre otros adjetivos muy "para la tribuna", es de una ignorancia supina. Bajarle el precio a la iniciativa del gobierno argentino, al que tildaron de oportunista, mentiroso y aprovechador, entre otros adjetivos muy "para la tribuna", es de una ignorancia supina.

La determinación y convencimiento que expuso Milei en esa cadena nacional, ha sido tomada dualmente por los argentinos, unos a favor, otros en contra, y hasta con sorna, solamente porque lo dijo "el loco". Pero tomada muy seriamente por los ingleses, que inmediatamente reaccionaron con aquella advertencia clara y contundente, la misma noche: "Nuestras fuerzas armadas están en alerta las 24 horas del día". O sea que lo tomaron casi como una declaración de guerra, y no como un simple anuncio de sanciones a dos petroleras, una inglesa y otra israelí, que operan en conjunto, y que tienen planes de extraer petróleo del mar malvinense.

"No lo vamos a permitir", dijo el presidente, frase con un sub mensaje: "No te tenemos miedo". ¿Y eso por qué? Porque, como decía el inmortal Angelito de River, "miro para atrás y tengo las espaldas bien cubiertas. Entonces me quedo tranquilo". En este caso, no es Amadeo Carrizo el que nos da seguridad, sino todo aquel entramado de relaciones, fundamentalmente con el gobierno de Donald Trump.

No está de más recordar que, entre otras múltiples fallas estratégicas, el gobierno dictatorial de Leopoldo Galtieri no tuvo en cuenta que poner un pie en las Malvinas, como lo hizo en 1982, no solo despertaba un gigante, como era entonces el Reino Unido (hoy asolado por efectos del Brexit y la migración, sobre todo musulmana), sino todo el poderío defensivo de la OTAN (Organización del tratado del Atlántico Norte). Con EEUU y todo Europa a la cabeza. Era mucho rival para nuestras valientes fuerzas armadas, que "fueron al muere" con chicos de apenas 18 años, frente a fuerzas más modernas, más poderosas, y con combatientes experimentados, y casi todos mercenarios, en tremendas y sangrientas luchas armadas de nivel mundial. Como las acaecidas luego de la segunda gran guerra, entre otras Corea, la "de los seis días", Afganistain, o Vietnam.

Hoy, el torpe, el delirante, el siquiátrico de Milei, acaba de dar un paso decisivo hacia ese objetivo, pero no a "tontas ni a locas", sino con la seguridad que le otorgan el "guiño" de los EEUU más los otros países vecinos, que como Chile, estratégico por tener el control y soberanía absoluta sobre el Estrecho de Magallanes, están dispuestos a dar su apoyo logístico a nuestro país. Tristemente, recordamos que, en 1982, Chile, bajo el gobierno dictatorial de Pinochet, fue un aliado fundamental de los ingleses. La misma mañana del jueves, antes de su discurso, Milei se hizo "un tiempito" para anudar con su par trasandino, José Antonio Kast, los últimos detalles de ese soporte logístico.

Pero no solo Malvinas es la cuestión, sino todo el Atlántico Sur. El Tratado Antártico, que promueve la ciencia, protección del Medio Ambiente y la minería, al contrario de lo que se dice, no vence en 2048, sino que tiene vigencia ilimitada. En 2048 lo que vencen son los protocolos firmados hace 65 años por 12 países, entre ellos Argentina, Chile y Estados Unidos, más varios países adherentes, que entonces acordaron proteger el continente antártico, poseedor, entre otras cosas, de las reservas de aguas dulces más grandes del mundo. Justamente, uno de los principales desvelos de la humanidad. No en vano es objetivo de China.

Por eso, bajarle el precio a la iniciativa del gobierno argentino, al que tildaron de oportunista, mentiroso y aprovechador, entre otros adjetivos muy "para la tribuna", es de una ignorancia supina. Debe tenerse en cuenta, que aparte de las sanciones, que ya tienen forma de decreto, sobre esas dos empresas, y toda otra que amague con lo mismo, los anuncios de Milei prevén: 1) La construcción de una base naval en Tierra del Fuego, que integrará las tres fuerzas, armada, aviación y ejército. 2) Creación de un Consejo de Seguridad Nacional; 3) Reafirmó que las Malvinas son argentinas por historia y por derecho; 4) Hizo un llamado a la unidad nacional en pos de ese objetivo, desprovisto de reproches de entrecasa y banderías políticas. Dijo Milei que "hay causas que están por encima de cualquier diferencia política". Y así debería ser, salvo error u omisión en la interpretación de los hechos, por mi parte. A su criterio, amable lector/a.

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