La posibilidad de terminar la escuela secundaria constituye mucho más que una alternativa educativa. Es, en realidad, una oportunidad concreta de ampliar horizontes personales, mejorar las condiciones de acceso al trabajo y recuperar un derecho que, por distintas circunstancias, quedó postergado. En ese sentido debe valorarse la decisión del Ministerio de Educación de San Juan de ampliar el acceso al Programa Adultos 2000, mediante un acuerdo con su par de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Una nueva posibilidad para que los sanjuaninos completen la secundaria
La propuesta tiene un mérito central: elimina una de las principales barreras que enfrentan quienes desean completar sus estudios, que es la imposibilidad de asistir regularmente a un establecimiento educativo. Personas mayores de 18 años, sin límite de edad, que hayan terminado la primaria y tengan la secundaria incompleta podrán cursar a distancia desde San Juan, mediante un campus virtual, y obtener el título de Bachiller con validez nacional, con orientación en Ciencias Sociales y Humanidades.
La modalidad resulta especialmente significativa para quienes deben compatibilizar el estudio con obligaciones laborales, familiares o personales. También contempla situaciones particulares, como las de deportistas de elite que por sus actividades no pueden sostener una asistencia presencial o estudiantes que atraviesan problemas de salud que les impiden concurrir habitualmente a las aulas.
Completar las 24 materias requeridas demandará un esfuerzo que estará determinado por la trayectoria previa de cada estudiante y por el tiempo disponible para estudiar. Precisamente allí reside otra de las virtudes del sistema: la posibilidad de organizar los horarios de acuerdo con las circunstancias de cada persona. Incluso los exámenes podrán realizarse mediante encuentros virtuales sincrónicos dentro de una franja horaria amplia.
Pero la iniciativa no debe ser entendida solamente como una respuesta individual. También representa una herramienta vinculada directamente con las necesidades del mercado laboral. En un escenario donde la formación constituye una condición cada vez más importante para acceder a empleos formales, contar con el secundario completo puede marcar una diferencia decisiva.
El programa ofrece, además, la posibilidad de acceder a una escuela de oficio en la provincia mediante cursada presencial. De esta manera, educación general y capacitación laboral pueden complementarse para brindar una formación más integral.
La ampliación del plazo para acreditar requisitos y acceder a la cohorte que comienza en septiembre es, por lo tanto, una oportunidad que merece ser aprovechada. No se trata solamente de aprobar materias ni de conseguir un certificado. Se trata de recuperar tiempo, confianza y posibilidades.
Una sociedad que facilita que sus adultos vuelvan a estudiar invierte en su propio futuro. Porque nunca es tarde para aprender, y porque la educación debe ser una puerta abierta, no una oportunidad que se cierra con los años.