Por trillado que parezca el tema de los accidentes motociclísticos que se suceden en San Juan, no podemos dejar de mencionarlo, especialmente cuando en la última semana prácticamente no hubo un solo día en que no se registrara un choque, un atropello y caídas de conductores de motos, con el saldo de varias muertes.
Todas las campañas de prevención hasta ahora han apuntado a la obligatoriedad de usar casco, lo que resulta de fundamental importancia ante una colisión. Pero consideramos que ha llegado el momento en que es necesario ir un poco más allá, con una campaña de prevención que apunte a que cada motociclista adquiera la destreza y la habilidad que lo conviertan en un auténtico profesional de la conducción de estos vehículos.
No se puede permitir que un rodado de estas características esté en manos de personas inexpertas, demasiado jóvenes o viejas, o que no tengan la menor idea del riesgo a que se exponen al conducir una moto, en la que la seguridad activa es mínima, al estar expuesto directamente el cuerpo del conductor.
Es un hecho que el parque automotor de motos ha crecido en nuestra provincia considerablemente, por lo que en función de ello se tendrían que haber intensificado por parte de la Policía de Tránsito las campañas de prevención, como también los controles destinados a evitar que haya conductores transgrediendo las normas de tránsito.
Viajar en un vehículos de menor porte y en inferioridad de condiciones de seguridad, hace que los motociclistas sean los que tienen que velar por su propia seguridad, dejando de lado el descuido, desinterés y prepotencia vial, y siendo más respetuosos, cuidadosos y precavidos.
