El grooming, una forma de manipulación y abuso en línea, es una amenaza creciente en la era digital. Los niños y jóvenes son especialmente vulnerables a este tipo de explotación, y la responsabilidad de los padres y cuidadores para apoyarlos emocionalmente es fundamental. La gestión de emociones en este contexto se convierte en una herramienta crucial para contener y acompañar a las víctimas.

Si sospechas que un niño o adolescente es víctima de grooming o explotación sexual, podés comunicarte al Whatsapp 11-3133-1000. En esta línea el Equipo Contra las Violencias Digitales del Ministerio de Justicia asesora y acompaña hasta hacer la denuncia.

Aquí presentamos algunas estrategias para que los padres y cuidadores puedan abordar esta difícil situación:

1- Conocimiento y educación: Es vital que los padres comprendan qué es el grooming y cómo opera en línea. Esto implica educarse sobre las tácticas utilizadas por los depredadores en línea, los signos de advertencia de que un niño está siendo víctima de grooming y cómo pueden abordar la situación de manera efectiva.

2- Comunicación abierta y sin juicios: Fomentar un ambiente donde los niños se sientan seguros para hablar sobre sus experiencias en línea es fundamental. Los padres deben mantener líneas de comunicación abiertas y estar dispuestos a escuchar sin juzgar. Es importante que los niños sepan que no serán castigados por compartir sus preocupaciones y que siempre tendrán el apoyo de sus padres.

3- Validar emociones: Las emociones de los niños víctimas de grooming pueden ser complejas y abrumadoras. Es crucial que los padres validen los sentimientos de sus hijos, reconociendo su dolor, miedo o confusión. Validar las emociones de los niños les ayuda a sentirse comprendidos y les brinda un sentido de seguridad emocional.

4- Fomentar la resiliencia: Ayudar a los niños a desarrollar habilidades de afrontamiento y resiliencia es fundamental para su recuperación. Esto puede implicar enseñarles estrategias para lidiar con el estrés y la ansiedad, fomentar actividades que promuevan la autoestima y la confianza en sí mismos, y proporcionarles un entorno de apoyo emocional.

5- Buscar apoyo profesional: En muchos casos, puede ser beneficioso buscar ayuda profesional para los niños y sus familias. Un terapeuta especializado en trauma puede proporcionar orientación y apoyo adicional para ayudar a los niños a procesar sus experiencias y desarrollar habilidades para superar el trauma.

6- Autocuidado de los padres: Los padres y cuidadores también deben cuidar su propia salud emocional mientras acompañan a sus hijos a través de este proceso. Esto puede implicar buscar apoyo en su red de amigos y familiares, participar en actividades que les ayuden a relajarse y recargar energías, y buscar ayuda profesional si es necesario.

En última instancia, la gestión de emociones por parte de los padres y cuidadores juega un papel crucial en el proceso de recuperación de los niños y jóvenes víctimas de grooming. Al proporcionar un entorno de apoyo emocional, validar las emociones de los niños y buscar ayuda profesional cuando sea necesario, los padres pueden desempeñar un papel fundamental en el proceso de curación y recuperación de sus hijos.

En Argentina podés pedir ayuda en la línea 137 o 102: Llamá las 24 horas, los 365 días del año para obtener información y asesoramiento sobre tus derechos o denunciar el grooming.

 

Por Verónica Dobronich