-ÚLTIMA NOTA-

Continuando con los verdaderos motivos del preacuerdo de Lausana que comenzamos a desarrollar en la nota anterior, podemos señalar que se ha tenido muy en cuenta el crecimiento del poderío económico y militar de China, que espera superar económicamente a los EEUU en el 2020. Al respecto, Jeffrey Sachs, economista estadounidense dijo: "La mayor noticia económica del año (2014) llegó casi sin aviso. China ha reemplazado a los EEUU como la mayor potencia económica del mundo, según los números del FMI: su producto bruto será este año de 17,6 billones de dólares frente a los 17,4 billones de los Estados Unidos”.

En los hechos tenemos un mundo multipolar, con tres potencias principales: Estados Unidos, China y Rusia. De las tres, por ahora, sólo EEUU es la única superpotencia económica y militar de alcance global. Esta nación ha reforzado su cerco a China con nuevos acuerdos militares con Japón, con Filipinas (han conseguido allí una nueva base), con un acercamiento político y económico a Vietnam y con el reforzamiento de los lazos con la India (con cuya flota realizan maniobras militares conjuntas todos los años). Mantienen fuerzas en Afganistán y relaciones con Pakistán. No es un secreto para nadie que atizan la rebelión nacional en el Tibet, en la región autónoma Uigur, etc. Simultáneamente, los chinos se han convertido en la más poderosa potencia imperialista en África y penetran profundamente en América Latina. La decisión de construir un canal bioceánico en Nicaragua, que traerá graves consecuencias ecológicas a la región, es una de las demostraciones más claras de esta penetración.

Por este motivo Estados Unidos, particularmente Barack Obama, prefiere un Irán aliado y controlado que apoyado en China y Rusia con los que éste es aliado en Siria y otros países de Medio Oriente. A la misma vez que la firma del acuerdo definitivo (el 30 de junio de 2015) le permite una salida más airosa de sus tropas en Afganistán y Pakistán.

Pero esto genera una gran preocupación de Benjamín Netanyahu, actual primer ministro de Israel, y de Arabia Saudita, porque observan el papel que adquiere Irán, con este acuerdo, en los planes estratégicos de EEUU, relativizando la importancia que por ahora tienen. Israel por años es la punta de lanza del imperialismo yanqui en la zona, especialmente a partir de la política de George Bush que consideraba que Irán, Irak y Corea del Norte formaban el "eje del mal”.

Observamos un mundo en movimiento permanente, con un reacomodamiento rápido, donde nada es igual en cada momento aunque no lo percibamos.

(*) Ingeniero químico. Presidente del Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP).