Existe una verdad que docentes, directivos y funcionarios no pueden negar, es que el sistema educativo va por un camino y la realidad por otro. Quizás sea por la rigidez del mismo y la sorprendente dinámica de la actualidad, o por los continuos cambios de paradigmas educativos. Desde hace décadas los decidores de la educación intentan que los sistemas educativos, en lo pedagógico y, fundamentalmente, lo didáctico, se adecuen a ello. Trabajo arduo que no posee límites de tiempo de culminación. Sarmiento fue visionario y construyó un sistema que pudo sobrevivir sin sobresaltos durante casi 200 años, pero hoy ya es tiempo de que todo vaya acorde a los cambios que manifiesta permanentemente la sociedad.

el Mundial para transmitir conocimientos.
Estamos ante el inicio del Mundial de fútbol, lo que acaparará toda la atención. Serán esos jugadores los que veremos a través de la pantalla, los artífices de este deporte que los argentinos hacemos pasión.
En Argentina, el fútbol es el deporte de mayor convocatoria. Esto es innegable. ¿Cómo aprovechar esta cantidad de energía gastada en atención, en ese preciso momento? Sólo son unos pocos días, ya que no todos los partidos son atractivos. Lógicamente, los más importantes serán aquellos donde nuestra Selección nos represente con la albiceleste.
Deberán ser los docentes todos los que tendrán la responsabilidad de convertir este evento deportivo en un hecho pedagógico. Pero todos los docentes deberán charlar, no sólo de un resultado, sino de la significancia de tan noble contienda, donde quedan de lado guerras asesinas e inútiles; enemistades, segregaciones raciales, de religión y políticas, para converger en una igualdad deportiva.
Hay que aprovechar este momento para saber por ejemplo que Islandia es un país algo más grande que San Juan con la mitad de la población de esta provincia. Que sus habitantes se consideran descendientes de vikingos, que poseen volcanes desde donde se aprovecha la energía geotérmica, que poseen una de las más altas esperanzas de vida del mundo, 82 años, y que su principal recurso económico es la pesca comercial y la actividad minera, y que además disfruta de una baja inflación.
Sólo hay que investigar un poco para convertir el mayor evento deportivo del mundo y cada partido, que ante los decires de Borges en referencia a Kipling eran sólo veintidós jugadores detrás de una pelota, en un sinnúmero de oportunidades de poder ejercer la digna labor docente.
Por Osvaldo Olmo Gómez Profesor de Nivel Secundario.
