Las últimas elecciones legislativas repercutieron en los principales medios periodísticos del mundo, desde la campaña hasta el futuro de la gobernabilidad, tras la derrota del oficialismo.

Todas son críticas al estilo de gobierno de Néstor Kirchner y de su esposa Cristina Fernández, en las sucesivas gestiones. Se suman la perplejidad de los observadores por comicios básicos que el kirchnerismo les dio valor plebiscitario, junto con las insólitas candidaturas "testimoniales" que degradan más a nuestra precaria democracia.

El periódico español "El Mundo" llama al matrimonio Kirchner "los Reyes Católicos del Río de la Plata" y no ahorra críticas por el "retorcimiento estadístico", al minimizar la gripe A y observa a la presidenta como "una abogada, altiva y admiradora del populismo chavista".

El "ABC" también de España, destacó la una clara derrota del matrimonio Kirchner, "puesto que han gobernado juntos bajo esa forma de gobierno tan desconsiderada con los usos racionales del poder, que ha convertido a la presidencia de Argentina en un bien ganancial del matrimonio."

Por su parte, el matutino chileno "El Mercurio" en otro duro editorial titulado "La humillación de los Kirchner", señala los negativos resultados del oficialismo y, destaca que: "Muchos estiman que la principal causa de este rechazo generalizado es el autoritarismo del matrimonio gobernante y de su círculo íntimo. Entretanto prevalecen la incertidumbre y un vacío de poder que pueden traer negativas consecuencias a un país estancado por la crisis económica, bajo un liderazgo derrotado".

Precisamente "El País, de Madrid, analiza la convocatoria al diálogo y opina que "el resultado electoral aumentó la preocupación de que se precipite una crisis política, en un país que sigue padeciendo una profunda crisis social (el 40% de la población rondaría los niveles de pobreza) y una apurada situación económica."

Lamentablemente esta es la visión que el mundo tiene de nosotros. Los errores cometidos y que han llevado a esta visión internacional del Gobierno nacional exige corregirlos sin dilación. El filósofo francés Voltaire afirmaba que "Los hombres se equivocan. Los grandes hombres admiten haberse equivocado".

Reconocer haber errado es la base para que los cambios se actualicen.