Todo mundo recuerda aún la reacción de Mauricio Macri cuando perdió las elecciones de 2019. El 11 de agosto de ese año, Alberto Fernández fue electo Presidente con el apoyo del 47,79% de los votantes, mientras que al por entonces mandatario nacional lo acompañó sólo el 31,80% del electorado; una friolera de 15,9% a favor del candidato de Cristina Fernández. Al día siguiente los mercados, y particularmente el dólar, reaccionaron muy mal ante la paliza electoral. Hubo una devaluación histórica en muy pocos días. Todo mundo cree que ese salto hacia el vacío fue un mix provocado por el hombre del Pro, ya que nadie explicó por qué el Banco Central de la República Argentina no reaccionó y dejó que el mercado del dólar se regulara solo, asustado por el regreso del kirchnerismo al poder. Macri se enojó con el electorado y acusó a los votantes que habían apoyado a Fernández de provocar esa tenebrosa escalada. Una locura democrática con pocos precedentes. Millones de argentinos con el corazón en la boca, en un país al filo de la debacle total, ese fue el resultado de la pésima reacción de Macri y su gabinete, molestos ante la confirmación en las urnas de que los argentinos rechazaban su política económica. 

La reacción de Cristina Fernández en las PASO del 12 de septiembre, tampoco fue la mejor. Si bien era necesario un remezón a la modorra del Gobierno nacional, el impacto negativo en la figura del Presidente luego que la Vicepresidenta ordenara cambios de manera pública, es categórico e innegable. Probablemente la Vicepresidenta haya sepultado por completo las posibilidades del Frente de Todos de revertir la elección, o no, porque hay que reconocerle su capacidad para manejar la política. Esto parece imposible de dar vuelta, pero hay que poner un "parece", por las dudas. 

Quien lo conoce a Sergio Uñac desde hace años, asegura que el mandatario sanjuanino ha cambiado, que los sinsabores de la gestión y de tantos años en la línea de fuego de la política provincial lo han hecho madurar el aplomo. En los primeros pasos de la gobernación, se imponían en él un carácter fuerte, formas demasiado directas para dirigir equipos y decisiones intempestivas: Uñac cerró Veladero alguna vez y echó a un ministro, secretarios o un director, sólo por sospechas. También ordenó sumario (aunque luego eso quedó en nada) contra dos médicas en plena pandemia. En otra ocasión intentó abandonar una comitiva presidencial, luego de confirmar que no le darían lo que le habían prometido. Discutió con ese mismo Presidente hasta los insultos. Y mil anécdotas más. Ese Sergio Uñac probablemente hubiera echado a la mitad de sus ministros el 13 de septiembre. Este Sergio Uñac salió a levantarle el ánimo a su tropa, a poner otra vez su Gobierno en manos de los sanjuaninos y a gestionar. ¿Es la solución para agregar puntos a los obtenidos el 12? Nadie lo sabe, pero es evidentemente la forma que eligió. ¿Hay otra? claro, la estrategia de Cristina. Castigo público e implosión. El final está abierto aún. 

Uñac ya tuvo dos reuniones con su entorno más estrecho. La última fue la semana pasada, en la que también estuvieron miembros del equipo de campaña. Dicen que fue más dura que la primera porque surgieron algunos reproches cruzados, aunque nadie quiso dar más detalles. Todos están convencidos de que la gente tiene bronca y que los destinatarios de ese sentimiento no son ellos (los funcionarios sanjuaninos), si no el Gobierno nacional, y saben que tendrán que trabajar con ese lastre colgando del cuello. Lo sabían en las PASO, pero ahora ya lo saben con números. 

Sergio Uñac, Gobernador de San Juan

También les pidió salir a comunicar, y quizás por eso esta semana hubo una conferencia de prensa de tres ministros en un mismo momento. Los titulares de Turismo, Deportes y Hacienda, salieron a ponerle números al turismo de eventos y a los grandes encuentros deportivos en San Juan. Millones por todas partes. La provincia está avanzando en la normalidad de todas las actividades, de hecho, quedan muy pocas restricciones. El Campeonato Mundial de Superbike, el partido entre Argentina y Brasil, la Vuelta a San Juan, algunos espectáculos, y la Fiesta Nacional del Sol, parece que serán los movilizantes de la economía provincial de aquí a varios meses. Según Marisa López, de Hacienda, estamos a menos de 150 empleos formales de 2019, cuando la pandemia aún no había hecho pie en el país. Y la mayoría de esos empleos recuperados tienen que ver con el mix entre el turismo y el deporte, aseguran. 

Si la idea es mostrar gestión, evidentemente el Gobernador está poniendo al deporte otra vez en la primera escena. Mañana la provincia dará un salto en deporte de alto rendimiento, según aseguran fuentes del Gobierno provincial. El secretario de Deportes, Jorge Chica, y Uñac firmarán en Buenos Aires un acuerdo de colaboración con el Comité Olímpico Argentino que, dicen, será histórico. También firmarán convenio por más de 1.000 millones de pesos para la organización de eventos deportivos. Chica sacó pecho hace algunos días con una encuesta de Indec: San Juan es la provincia con mayor actividad física del país, algo que lo colocó al frente de las consideraciones del Gobernador. Nadie dice que lo usará como candidato, pero ante los huecos que están dejando algunos intendentes o candidatos a intendente, no descartan nada. Él (Chica) no quiere saber nada, pero sabe que si se lo piden, lo tendrá que hacer. 

También atacaron el frente político. En el Frente de Todos toman la derrota en Iglesia como testigo: un departamento minero que por 140 votos los dejó con la cara larga, donde la izquierda hizo una elección histórica. Uñac se reunió con todos los sectores del bloquismo en ese departamento, incluso con la diputada nacional Graciela Caselles. Todos se declararon uñaquistas, pero nadie garantiza victoria. Por las dudas el viernes el presidente del partido de la estrella, Luis Rueda, se reunió con el intendente Jorge Espejo, los concejales y el diputado Mauro Marinero. Dicen que la reunión fue muy áspera, que Rueda tuvo que levantar la voz varias veces y que al final todos se cuadraron. Increíble lo de Espejo. Trágico. Lo que ocurre en ese departamento con la dirigencia política es para escribir un manual de malas prácticas, pero eso es harina de otro costal, de la que me ocuparé en algún otro momento.

En resumidas cuentas, Uñac tomó el timón de la elección y volvió a echársela al hombro. Tiene al deporte, el turismo y las casas del IPV como herramientas elegidas. Y en materia política tiene espacio para concentrar la elección en San Juan. Veremos qué dice el votante el 14 de noviembre.