El primero de los tres satélites del programa denominado "Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones”, desarrollado para brindar servicios de televisión, telefonía, acceso a Internet y suministro de datos, será lanzado al espacio el mes próximo con lo cual nuestro país se sumará al reducido grupo de naciones que poseen estos sistemas de comunicación de alta complejidad.
Una vez en órbita, el Arsat-1 dará cobertura a todo el territorio nacional y podrá ofrecer sus servicios a Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay, que se encuentran en el área de suministro, y una vez que se lancen los otros dos satélites del plan se abarcar todo el continente, de manera de cumplir con el objetivo de contar con total independencia en la materia, es decir sin recurrir a los operadores internacionales.
El artefacto espacial también es un logro argentino ya que la empresa ArSat ,dependiente de la firma rionegrina Invap, realizó el diseño y la construcción, en tanto que el lanzamiento al espacio será desde la base de Kourou, en la Guayana francesa del Complejo Espacial Europeo Ariannespace. El satélite criollo de tres toneladas desplegará sus casi 4 metros de alto y más de 16 de largo con los paneles solares extendidos, a 36.000 kilómetros de distancia de la Tierra, luego de que fuera transportado desde Bariloche al Caribe, el domingo último, con una compleja logística que incluyó al avión Antonov, el carguero más grande del mundo.
Tanto el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich como el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, que encabezaron el acto de despedida, coincidieron en que se trata de un avance histórico de la investigación científica y tecnológica nacional adecuado a nuestras necesidades de telecomunicación y para ofrecer servicios a la región. La inversión de unos 270 millones de pesos dará un salto cualitativo en las comunicaciones con la ventaja del manejo del sistema, lo que prevé una recuperación del costo del satélite y la operación de transporte y lanzamiento, en un lapso de tres a cuatro años.
Es trascendente este logro científico por una posición de liderazgo que ubica a la Argentina junto a los Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Eurozona, las únicas naciones que disponen de la tecnología para diseñar este tipo de satélite y sus operaciones terrestres.
