Un reciente estudio publicado en el The New York Times ha revelado que la clase media de los Estados Unidos, considerada la más rica del mundo, ha perdido ese liderazgo exhibido históricamente como "el sueño americano”, envidia de nivel social en el plano internacional.
Según el relevamiento estadístico, la mayoría de las familias norteamericanas pagan un alto precio a causa de una creciente desigualdad de los ingresos, ampliando la brecha entre los más ricos y los que menos tienen. En tren de comparaciones, sus vecinos canadienses ahora tienen mayores ingresos y están liderando las clases medias del mundo junto a sectores europeos.
Precisamente, los ingresos de la mayoría de las familias en Suecia y otros países del Norte de Europa superan los de Estados Unidos, donde gran parte de los frutos del crecimiento económico reciente fluyó hacia los beneficios empresariales o los más ricos, generando mayor distorsión.
Más preocupante para los políticos de EEUU es que mientras los estadounidenses más ricos superan a muchos de sus pares globales, la situación de las personas de ingresos medios y bajos, incluyendo a los pobres, está detrás de sus homólogos de otros países avanzados. Y peor todavía, los economistas afirman que los sectores más pobres de Europa ganan más que los pobres estadounidenses.
Los efectos de la caída norteamericana serán difíciles de revertir porque la última crisis produjo el quiebre del modelo cultural por el cual quien estudiaba y se preparaba bien, luego prosperaría hasta alcanzar niveles importantes. Ahora, tras dejar la universidad, los jóvenes se encuentran con un futuro incierto y una familia con padres endeudados.
