La actividad industrial del país sigue competitiva y apunta a crecer subiendo la oferta fabril en lo que resta del año y fortalecerse en 2014 con mayores exportaciones, según las previsiones del sector y los informes calificados sobre la marcha de la economía argentina. Esto significa un acentuado reacomodamiento industrial, ante la necesidad de sustituir importaciones y su proyección en el mantenimiento de las fuentes laborales.

De acuerdo a las estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), señaladas por el vicepresidente de la entidad, José Urtubey, la actividad fabril mantendrá el ritmo de crecimiento experimentado en la primera mitad del año y crecerá en torno de 2% durante todo 2013, aunque con disparidades intrasectoriales. Puso como ejemplo de estas diferenciaciones, rubros en alza como el automotor y el estancamiento de la producción de las economías regionales, las más castigadas en materia de competitividad, una cuestión planteada por la entidad en las mesas de diálogo convocado por el Gobierno nacional.

En ese sentido, la UIA ha señalado una realidad palpable que afecta a la actividad industrial sanjuanina, como todas las ubicadas en las economías regionales, alejadas de los grandes centros de consumo y de la principal infraestructura portuaria para sus despachos al exterior.

Urtubey dijo que se reclamó a las autoridades nacionales obras básicas para el interior, caso de mejores servicios, especialmente ferroviarios para dar una mayor interconectividad a las empresas alejadas de los centros urbanos y de los puertos, de manera de hacerlas competitivas en el contexto interno como ante los mercados externos. También la urgencia de aumentar la provisión energética para incrementar la capacidad industrial y la eficiencia productiva.

Si bien el último informe de la Comisión Económica para América latina y El Caribe (Cepal) prevé un crecimiento de las exportaciones argentinas del 6,7%, también observó la baja del superávit comercial experimentado por nuestro país, con una caída del 28% interanual en el acumulado hasta julio último, y se explica principalmente por el déficit energético. Además de los puntos de vista del organismo de las Naciones Unidas, se destacan las perspectivas de crecimiento del 6,2% del PBI, previstas en el Presupuesto nacional 2014, presentado el jueves último en la Cámara de Diputados.

Los desequilibrios que deben corregirse para fortalecer a la industria no deben responder a parches circunstanciales sino a políticas estructurales con previsión de futuro.