Se inauguró en Neuquén, Patagonia Argentina, el diario "Gazzettino Italiano Patagónico”, con su primer tirada desde la Patagonia hacia al mundo, en agosto de 2015.Y, está de más decir, que me sumo a la iniciativa histórica de este proceso de unir a Argentina con Italia, desde este espacio, bajo el título de historias argentinas: "De la patagonia hacia el mundo”. Oportunamente, auguro que este diario bajo la dirección de Alessio Follieri y de la vice dirección de Gaetano Amatto, dos incansables comunicadores que vieron el mundo, enriquecerán de iniciativa informativa y cultural a ambos países. Escribía Amato en la línea editorial con su enérgica lengua italiana: "La Nascita di cuesto giornale voule essere un momento culturale forte por la comunitá italiana in terra di Argentina una nazione che é fortemente legata alla nostra cultura attraverso l’arte, la poesía, la musica e il ballo”. Y, agregaba Nino Amato, con su castellano dificultoso, traducido en pocas palabras por su mujer de estas tierras: "Cualquier iniciativa cultural será bienvenida a nuestro Gazzettino”.

Es que si repasamos la historia, regía en viejas épocas de oleadas de inmigrantes del mundo a este país, el lema de Juan Bautista Alberdi: "Gobernar es poblar”, y así lo entendieron millares de inmigrantes que vinieron a poblar y enriquecer con su cultura a nuestra querida Argentina. Italia, tierra geográficamente lejana de inmigrantes, es ahora para muchos de nosotros, la tierra cercanamente palpitante de intercambios poéticos, culturales, históricos, humanos, deportivos y turísticos. "La pintura de la naturaleza patagónica, unas veces terriblemente árida, otras lujosa hasta recordar el trópico, pero imponente siempre, necesita la pluma de Humboldt o Darwin”, nos relataba tiempo atrás Perito Moreno en la Patagonia Austral, en 1876. La geografía con su cuna histórica, y de ricos contrastes con sus desmanes, hacen de este suelo de los confines del mundo una tierra inhóspita de sorpresas, y de calidez humana nunca vista. Sus paisajes rodeados de cipreses y lagos en la zona cordillerana, suelen alentar los corazones intrépidos de los turistas aventureros del mundo, a hospedarse con ansias de quedarse definitivamente. Sus volcanes temidos, nos hacen volar hasta la imponente Pompeya de variados matices y paisajes europeos ancestrales, de aquella legendaria Roma imperial.

No obstante, aquí solo nos detendremos en algunos aspectos geográficos característicos de esta zona, que sin duda alguna, despertarán la admiración de muchos curiosos de conocerla. Nombraremos las 5 áreas, tal como las caracterizó la historiadora Susana Bandieri en su libro "Historia de la Patagonia”: Las aéreas andinas, la meseta central, los valles fluviales, la costa atlántica y el archipiélago de Malvinas. Cada una de estas áreas, inconmensurablemente bellas, requeriría de mucho espacio como para detallarlas, que investigaremos más adelante, con eventos culturales actuales. Pero, ¿qué significa Patagonia? El significados se remonta a una descripción que nos dejara un cronista de la expedición de Hernando de Magallanes: "Transcurrieron dos meses sin que viéramos ningún habitante del país. Un día, un hombre de estatura gigantesca se presentó ante nosotros. Este hombre era tan grande que nuestra cabeza llegaba apenas a su cintura. Nuestro capitán lo llamó Patagones”.

No obstante, al momento de refrescar este relato, ¿que significa para nosotros hoy la Patagonia? Una tierra de oportunidades, tierra de poetas, escritores, innovadores, descubridores de misterios y aventuras. Esta tierra de los confines del mundo todavía vive y palpita en este desierto vencido. El Patagón, que habitó nuestro suelo antes de la campaña del desierto, todavía perdura con sus costumbres legendarias impregnadas de oleadas migratorias, entre ellas, la italiana. A la entrada de Cipolletti, a 1.136 km de Buenos Aires, se divisa como actual testigo de aquel rico pasado el canal de los milicos, con su legendario fuerte. Actual testigo imponente, de aquellos primeros contingentes migratorios, que llegaron en 1884, al Alto valle del Río Negro y Neuquén. La Región Patagonia ya no es un lugar vacío de civilización, sino una tierra de encuentros, un lugar para conocer, capaz de unir los lazos de los colonos con las regiones de Piamonte, Liguria, Véneto, Friuli, Lombardía, Camapania, Calabria y Sicilia.

"Nada se detiene, todo gira en la amplia evolución constante de la vida, y los pueblos pequeños, como los grandes, amplían su orbita progresivamente, a menos que sus habitantes se entreguen a la indolencia y la rutina”, decía el historiador de General Roca Pablo Fermín Oreja. Y, a esta evolución constante, es a la que apostamos desde el nuevo Gazzettino.