Desde su fundación, el 25 de junio de 1751, Jáchal ha conocido épocas de esplendor y también períodos en los que sus pobladores han sufrido carencias, principalmente, por problemas vinculados con la comercialización de sus cosechas. Cada una de estas etapas han servido para que los jachalleros comprendan que necesitan consolidar un esquema productivo sólido y diversificado, que esté basado en varios aspectos destinados a compensar las épocas buenas o malas.

La distancia que separa a la ciudad de San José de Jáchal con la capital provincial, de alrededor de 150 kilómetros, siempre ha sido determinante a la hora de que este departamento genere las condiciones adecuadas para lograr su sustentabilidad. Ahora este factor va a resultar decisivo al acercarse el momento de contar con el tan ansiado Túnel de Agua Negra, vía de comunicación que pondrá a Jáchal en un lugar privilegiado. Con este proyecto, muy cerca de concretarse, hay temas que se renuevan en la mente de los jachalleros, como el de la Zona Franca propuesta oportunamente, que no alcanzó a consolidarse y que ahora tendría plena vigencia.

La vinculación del departamento norteño con Chile viene desde la misma época de su fundación, hace 265 años, por Juan de Echegaray, ya que en esa época el superintendente lo designaba directamente Chile. Desde ese momento Jáchal fue consolidando su crecimiento poblacional y social, con una idiosincrasia que lo distinguió del resto de los departamentos de San Juan. Pero siempre quedaron pendientes deudas vinculadas a su desarrollo económico, que es de esperar sean saldadas con las nuevas alternativas viales y comunicacionales que se avizoran.