Las reuniones que autoridades del Gobierno nacional vienen manteniendo con los representantes del campo por el tema de los efectos negativos de la sequía, han servido para que el diálogo entre estos dos sectores se fortalezca y se avance sobre temas que hasta ahora resultaba muy complicado abordarlos. La capacidad de negociación exhibida, hasta ahora, por el ministro de Agricultura Norberto Yauhar, es lo que ha hecho que los dirigentes del campo tengan la esperanza de que más allá de la sequía, para la cual se anunciaron créditos blandos por 2.300 millones de pesos, se podrán seguir tratando otros temas de interés como el nivel de las retenciones y una mayor apertura de las exportaciones.

Conforme a lo acordado en el último encuentro, los integrantes de la Mesa de Enlace se han abocado de inmediato a elaborar una agenda de temas, que van más allá de la asistencia por la sequía, con la que hay cierta conformidad al haberse incrementado la ayuda dispuesta originalmente.

Sería conveniente que la referida agenda incluya temas puntuales que van más allá de las necesidades que hay en la Pampa Húmeda. En la región de Cuyo, por ejemplo, se podría incluir la ayuda que precisan los productores frutihortícolas afectados por la piedra y en término generales, dentro de la política para el campo, la optimización de los sistemas de prevención, ayudando a los productores a instalar mallas de protección como una de las medidas más efectivas de proteger los productos y las cosechas.

La continuidad del diálogo de estos sectores es de fundamental importancia para asegurar el potencial productivo del país, algo que desde hace tiempo se está reclamando.