El Congreso Nacional del PJ reunió a sus principales referentes esta semana y emitió un documento respaldando al vicepresidente Amado Boudou. El papel resultó algo tibio, pero en las condiciones que se encuentra el alfil K, mejor eso antes que nada. Además de ese papel, los popes del PJ decidieron empezar a mover las estructuras partidarias, de cara a las elecciones del año que viene. Acá, para no ser menos, el peronismo se normalizará poniendo en funciones a sus autoridades entre jueves y viernes de la semana entrante. A José Luis Gioja le vienen reclamando desempolvar las viejas paredes de la sede central partidaria cuanto antes, y es posible que esa insistencia se funde en los movimientos de la oposición tanto en San Juan como a nivel país. De política sólo hablan los hombres que no comulgan con el oficialismo, porque el peronismo y más que nada el Frente para la Victoria parece haber olvidado que para sostener la gobernabilidad hay que hacer política, además de gestionar. Sergio Massa, Mauricio Macri, UNEN, incluso el resto de los partidos de oposición, parecen haber tomado la agenda política y eso no es para nada bueno, al menos si se lo ve del lado del oficialismo. Gioja ha tomado nota y esta semana hará el primer movimiento. También lo está reclamando a nivel nacional, y parece que lo escucharon. No se verán en breve definiciones importantes dentro del PJ local que, con bemoles, como en Santa Lucía o Calingasta, tiene el cuadro demasiado tranquilo. Pero al menos se verá movimiento, que ya es algo.
Alertó a los hombres del oficialismo la cercanía que existe entre Sergio Massa y Daniel Scioli, el principal de la oposición y el mejor oficialista, en las encuestas. Entre ambos referentes hay muy pocos puntos, un empate técnico prácticamente. No era así hasta hace unos meses, cuando se creía que Massa iba a terminar como un fenómeno de moda. La moda pasó y el hombre de Tigre sigue creciendo. También llamó la atención el posicionamiento de Florencio Randazzo, el más cercano postulante K luego de Scioli y Massa: 23-21-12 o 23-21-13, sería la distancia entre los tres candidatos en una encuesta que ya recorrió el país. Dicen que en el encuentro del jueves de la semana pasada y por lo bajo, estos números recorrieron el discurso -bajito- de varios referentes pejotistas. Debe haber sido lo único que emocionó, confió una fuente que se comunicó con varios referentes luego del mitín. Si bien fue multitudinario, el encuentro no pasó de la lectura del documento, algunas palabras -tibias- del jefe de Gabinete Jorge Capitanich, y los murmullos acerca de las encuestas. Se verá luego del Mundial de Brasil y en semanas posteriores cómo hacen los popes peronistas para ponerse a tono con la arenga peronista.
Por lo pronto, Gioja en San Juan disfruta del juego de la Selección en Brasil. Pudo convencer -otra vez- a los dirigentes departamentales de no armar internas y acalló cualquier posible foco de rebelión que le pudiera desarmar el entramado que tejió hace muchos años y que sigue repitiendo cada vez que puede. Los mismos nombres, la misma experiencia, la misma conducción. Reconoce por lo bajo a los más cercanos que sólo le preocupa Santa Lucía, el distrito que comanda Javier Ruiz. El diputado es presidente de la Junta Departamental y tiene estrechísima relación con Gioja. A pesar de ese cartel, una chapa que cualquiera quisiera tener, el santaluceño no ha podido encolumnar a los distintos grupos de dirigentes en su línea. Sin ser determinantes, en el riñón del Gobernador les apuestan a varias figuras, como el concejal Lucio González, quien ha motorizado algunos movimientos en el distrito manejado por el intendente basualdista Marcelo Orrego. Igual, a no hacerse rulos, porque todavía falta que pase mucha agua por debajo del puente. En algún momento le pusieron fichas al presidente de OSSE, Cristian Andino, pero el propio exintendente está tratando de volver con algo de gloria a su departamento, temeroso de que su exsocio, el actual jefe comunal Pablo Santibáñez, lo deje sin estructura partidaria y sin cargo. Lo midieron también para la Capital, pero es un problema que todavía no resuelven. El otro departamento que llegó a complicarle el pensamiento al Gobernador fue Calingasta, donde un exsecretario del municipio, Jorge Castañeda, juntó unos 200 avales por fuera y se los presentó a Gioja, pidiéndole que revise la decisión de nombrar a Rober Garcés como líder departamental del PJ. Cuentan que esos avales fueron bastantes más que los obtenidos por el actual intendente. Gioja igual prefirió la paz y conservar los nombres, tal cual la costumbre. El mandatario habló con el exfuncionario y la cosa no pasó a mayores, por ahora.
Salvo esos "sustos", que no son tales, Gioja proclamará la lista que le queda cómoda esta semana. Y de ahí en más armará un cronograma de visitas a los departamentos para ir charlando con sus "compañeros". Con el fin del Mundial se acercan los momentos de definiciones, y Gioja quiere jugar en primera como lo viene haciendo. Ordena la tropa cual Javier Mascherano entre los 11 de Alejandro Sabella, aunque no descarta intentar ser el Ángel Di María que salve el partido sobre la hora.

