La provincia está atravesando uno de los peores períodos hídricos de la última década. Aunque el agua alcanza para consumo humano y regadío, los diques sufren la baja de la cota.
La provincia está atravesando uno de los peores períodos hídricos de la última década. Aunque el agua alcanza para consumo humano y regadío, los diques sufren la baja de la cota.