Los planteos en los foros sobre el cambio climático llegan a la conclusión de que para avanzar desde la dialéctica hacia las acciones, se necesitan inversiones millonarias.

Las naciones industrializadas han sido señaladas como las principales causantes del deterioro climático y se les reclama políticas de reconversión energética y aportes económicos para los programas globales. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF sus siglas en inglés) ha instado al Grupo de los Ocho países más industrializados, o G-8, a invertir este año 2000 millones de dólares en la causa climático. Señala que en la próxima cumbre del G-8, en L’Aquila (Italia), debe acordarse un apoyo financiero masivo para la adaptación al cambio de los países emergentes, que no tienen recursos para enfrentar la polución y a la vez son víctimas del mundo desarrollado.

Además de ese aporte vital, la organización pidió a Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Canadá, Rusia, Japón y Estados Unidos a comprometerse a mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados, con respecto a los niveles de 1990. Ese objetivo es imperioso para reducir 80% las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050. Sin ese compromiso del G-8, es impensable el éxito en la Conferencia de Cambio Climático de la ONU a realizarse en diciembre próximo en Copenhague, donde se busca alcanzar un nuevo acuerdo global de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a partir de 2012.

El caos ambiental se manifiesta en la vida diaria de diversas formas. Una de ellas es la pandemia que azota a la humanidad.