El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) comenzaría con 12 países, incluyendo algunas de las mayores economías del mundo, y trataría de contrabalancear el creciente poderío económico de China. Si se materializa, será el acuerdo comercial, regulatorio y de inversiones más grande del mundo. Además, las negociaciones incluyen a Taiwán, Singapur, Australia, Canadá, México, Perú y Chile.

La reunión entre Obama y Abe fue descrita por como fundamental para desbloquear las disputas entre los dos países sobre automóviles y cuestiones agrícolas que habían estancado las negociaciones iniciadas hace tres años. Japón, la tercera economía más grande del mundo, es una pieza clave del acuerdo y Obama está tratando de obtener la autorización del Congreso para firmarlo por la "vía rápida", sin enmiendas legislativas. Los economistas coinciden en que México estaría entre los más beneficiados por este acuerdo por estar muy integrado a la economía de EEUU, y las fábricas mexicanas que producen piezas automotrices y otros componentes para multinacionales estadounidenses se beneficiarían de mayores exportaciones a Asia.

Pero Chile y Perú, los otros dos países latinoamericanos que participan en las negociaciones, no se verían tan beneficiados. Chile ya tiene acuerdos comerciales con todos los países miembros del propuesto acuerdo transpacífico, y se enfrentaría a la nueva competencia de Vietnam y otros países asiáticos para sus exportaciones de alimentos al mercado estadounidense.

Pero los mayores perdedores serían Brasil, Argentina, Venezuela, y otros países que han vivido principalmente de sus exportaciones de materias primas, y que necesitan diversificar sus exportaciones y abrir nuevos mercados para crecer a largo plazo.

Los países de América Central, que ya tienen acuerdos de libre comercio con EEUU, están preocupados de que este proyecto los ponga en desventaja con Vietnam, que podría exportar productos textiles, café, plátanos y piñas a precios más baratos al mercado estadounidense. El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, me dijo que los presidentes centroamericanos ya hablaron acerca de la necesidad de obtener más información sobre el proyecto transpacífico.

Mi opinión: Los países latinoamericanos, que juntos representan apenas el 8% del comercio mundial, corren el riesgo de convertirse en una porción aún menor del pastel si no se integran a uno o más de los bloques mayores. Muy pronto, el mundo podría dividirse en tres mega bloques comerciales: el acuerdo transpacífico, el transatlántico entre Estados Unidos y la Unión Europea (la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones), y el acuerdo transasiático entre China, India y Japón para crear una Asociación Económica Regional Integral en Asia. Algunos países latinoamericanos -México, Chile y Perú- ya están participando en el transpacífico. Pero Brasil, Argentina, Venezuela y otros, podrían terminar aún más aislados de los mercados más grandes del mundo si se siguen quedando dormidos.