El Tribunal de Disciplina de la AFA dará a conocer hoy la sanción por juego brusco, fuerte y violento del arquero de Boca Juniors, Agustín Orion, expulsado el domingo último por tercera vez desde la iniciación del actual campeonato profesional por sus agresiones ante el arco. Este ataque ya tuvo como víctima a Carlos Bueno, el delantero de San Martín, en el encuentro del 23 de marzo pasado en San Juan, hecho que dejó una fractura de tibia y peroné en el jugador local, mientras que el agresor fue sancionado con tres partidos de suspensión, una pena ínfima por el daño causado.
De lo que no hay dudas es de la manifiesta actitud de Orion frente a sus rivales. Es un estilo de juego agresivo, condenado hasta por la propia hinchada boquense con silbidos y abucheos cuando lo expulsaron esta última vez, no obstante haber salido ileso en la maniobra imprudente Lucas Gamba, el ocasional atacante de Unión. Salir con las piernas hacia adelante para detener una jugada, presupone mala intención, y sin mínimo remordimiento, como lo manifestó luego de la agresión a Bueno al declarar que lo volvería a hacer. Y lo hizo con Gamba.
El artículo 204 del reglamento de Transgresiones y Penas del fútbol argentino establece una sanción de una a seis fechas por juego violento, que lo confirma el informe del árbitro Jorge Baliño, a lo que se deben sumar los antecedentes de Orion para sancionar. El polémico arquero pretende llegar al seleccionado nacional y también busca una plaza en el exterior, pero difícilmente estas metas se concreten si no hace un mea culpa y cambia radicalmente su forma de atajar. También debe recuperar la simpatía de los hinchas, que ya le crearon una cumbia: "Orion asesino”.
