Lo primero que debemos entender es que cuando votamos por primera vez a alguien, lo hacemos con el convencimiento y la esperanza que él va a gobernar para todos y nos va a beneficiar como sociedad. Ese es el principio de un nuevo ideario que aparece en una sociedad que crea una gran expectativa a través de un método discursivo. Sin embargo, ese discurso, socialmente aceptable y progresista, suele ser el "anzuelo+ para que la ciudadanía en su conjunto lo muerda y así darle tiempo, al máximo responsable de administrar un estado, de comenzar a realizar lo que realmente guarda en su interior y nunca dijo. 

Si lo guardado es pensando en el bien común, con seguridad esa sociedad toda estará a fin de su mandato profundamente agradecida y podrá buscar, si lo quisiera, su reelección.

El "tema en cuestión" se pone un poco más complicado, cuando aquel que ejerce el poder "abre su caja de Pandora" para de esa forma beneficiarse de su cargo así mismo y por supuesto aquellos que designó para rodearse, ya que deben tener el mismo concepto de él, ya que solo no puede llevar su proyecto a cabo debido a lo complicado del sistema administrativo.

Son dos las acciones, que en tal caso plantea: ocultamiento administrativo y la otra acción es "hipnotizar" con actos administrativos a toda una sociedad que lo observa, para que no se den cuenta de lo que realmente vino a realizar con el poder otorgado.

"’La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos’, en nuestra Argentina, se podría aplicar la segunda parte de la oración sin ningún problema".

Ahora bien, ese "hipnotismo" suelen ser actos de corte netamente demagógicos, por ejemplo: otorgar beneficios dinerarios u obsequiar mediante un "buen pretexto" algún bien mueble o alimentario, por ejemplo: una bicicleta o electrodomésticos o bolsas de alimentos. Y es en este punto donde la sociedad comienza a "partirse", ya que muchos, por su instrucción y otros por simple sentido común y aunque no posean instrucción, tienen arraigado en su educación un valor ético-moral que se llama "principios y dignidad". Otros que por ignorancia y tal vez comodidad, por no decir vagancia, ven en estos actos "una bendición divina" y así comienzan a mistificar a su líder gobernante, y dejan pasar, la mentira que roba pero hace, por la que obtenemos como resultado un grupo social que rayando en el fanatismo va a defender cada una de esas acciones ya que él "hace" y no es otra cosa que el recibir sin mayores sacrificios "dadivas estatales" para beneficiarse ellos mismos.

Borges decía y permítanme sacarle a la frase "nombres propios": "Los "seguidores" son gente que se hace pasar por "seguidora" para sacar su propia ventaja" y evidentemente la historia termina demostrando que lamentablemente es así y se aplicaría lo que el filósofo, físico y matemático francés del siglo XVIII Jean Le Rond D"Alembert sostenía que: "La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos", por supuesto que no comparto esa definición, pero en nuestra Argentina, se podría aplicar la segunda parte de la oración sin ningún problema. La corrupción se crea, se instala, se expande, hasta se asume ("todos lo hacen"), la corrupción en realidad nos afecta a todos.

Lo verdaderamente importante, es la libertad de expresión, para poder saber si estamos manipulados y esa libertad solo lo otorga la "Educación".

"Todo comienza en los humildes bancos de una escuela" Domingo F. Sarmiento.