El Hospital de Pediatría Pedro Garrahan, dependiente del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es uno de los centros de medicina infantil de alta complejidad más prestigiosos del mundo y con liderazgo indiscutido en nuestro país ya que atiende a chicos de todo el territorio nacional que requieren internación especializada. San Juan da fe de las numerosas derivaciones pediátricas que han sido resueltas en ese hospital gracias a los recursos que posee y los avances alcanzados por profesionales especializados en alta complejidad médica.

Desde su fundación en 1989, el Hospital Garrahan depende de los gobiernos nacional y porteño, quienes aportan el 50% de los recursos presupuestarios anuales, según el programa elaborado por las autoridades del nosocomio junto con la comisión de Finanzas. El cálculo de gastos se realiza sobre la base del presupuesto del año anterior y se deben prever los desfases por la alta inflación del momento y también los proyectos anuales en inversión y especialización.

Como oportunamente lo señalamos en este espacio, el Garraham no es un hospital más en la jurisdicción porteña sino un centro sanitario único de alcance nacional y por ello sorprendió que la Administración de la CABA le recortara las partidas para 2016, argumentando que se debía a un principio de equidad para con todos los hospitales de la ciudad. Según el Consejo de Administración, el complejo pediátrico exige unos 3.456 millones de pesos, dividido en partes iguales entre la Nación y la Ciudad. La primera lo aceptó, pero de los 1.728 millones de pesos que debería aportar la administración porteña sólo aprobó unos $1.380 millones, o sea 348 millones menos de lo requerido por el Garraham.

Las protestas de los trabajadores del hospital, acompañados por algunos de los padres de los chicos internados, hicieron público el desfinanciamiento y un vecino fue más allá, anteponiendo una medida cautelar contra el Gobierno de la Ciudad para que le restituya las partidas solicitadas, lo que hizo lugar el juez Francisco Ferrer, subrogante del juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N¦ 20, de la Capital Federal.

Nadie duda de la equidad del trato financiero para atender el sistema hospitalario porteño, pero el caso del Garraham es diferente porque los costos de mantenimiento y funcionales los soportan dos jurisdicciones distintas.