Ha causado críticas políticas y un duro rechazo del mundo católico la oración "Chávez nuestro”, insólita modificación del Padrenuestro que busca glorificar al expresidente de Venezuela como un mesías. No es la primera vez que los seguidores del chavismo buscan mantener viva la imagen de Hugo Chávez con oraciones, imágenes y actos que reflejen el proyecto de la revolución bolivariana que lideró y se mantiene con el rigor de la cuestionada presidencia de Nicolás Maduro.
Lo que es una real ofensa a la cristiandad es hacer una presentación pública del Padrenuestro modificado, ante la concurrencia de un taller de debate que fue presidido por Maduro, junto a parte de su gabinete. Allí, el mandatario arengó en un discurso observando que la revolución se encuentra en una fase que exige cada vez más formación de valores y aludió a la trascendencia del párrafo que implora a Chávez: "no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, más líbranos de la maldad, de la oligarquía, amén”.
La Conferencia Episcopal Venezolana fijará su posición a través de un documento con bases teológicas que será consensuado con el Vaticano, mientras crecen las voces de repudio ante una ofensa que no sólo afecta a los católicos venezolanos sino a los del resto del mundo. Chávez está en las antípodas de la santidad, mucho menos de ser una especie de mesías, aunque los fanáticos del líder revolucionario lo recuerdan desde de su muerte con varias imágenes que suelen ser vendidas y adoradas en algunos comercios religiosos o santerías venezolanas bajo el régimen de presión imperante en ese país. Según Maduro es parte del "combate diario en la calle, creando, construyendo revolución, haciendo revolución”. Aunque se viva en el caos.
