Puede ser una brutal coincidencia, o un velado operativo para exterminar a los perros callejeros en nuestra ciudad y departamentos vecinos, ya que los animales son atacados con consecuencias fatales, heridas gravísimas o directamente desaparecen sin que ningún organismo oficial responda por ello.
Lo cierto es que la comunidad sanjuanina, en particular quienes transitan a diario el radio céntrico, viene observando la ausencia de canes vagabundos desde que "’Cachi’, el ícono de Mitre y Mendoza, afincado junto al quiosco, consentido por el vecindario y los taxistas de la parada cercana, apareciera muerto el mismo Día del Animal.
Ayer, estas páginas mostraron otra acción del vandalismo irracional, esta vez con el ataque a una perra que junto a otros de su misma especie, viven en la plaza del barrio Edilco, en Rawson.
"Mifi”, como la llaman los vecinos del lugar, recibió en un ojo el impacto de bala presumiblemente de un rifle de aire comprimido y quedó moribunda hasta que se la descubrió refugiada debajo de un puente. La contrapartida de la acción canallesca fue la reacción de la gente que se movilizó en el rescate con una cadena de amor y solidaridad por la víctima.
Una profesional, que pidió el anonimato, prestó su ayuda en forma desinteresada. Internó a Mifi cinco días en su veterinaria, a la vez que los vecinos juntaban dinero para afrontar los gastos de los costosos medicamentos para controlar la infección y una reconstrucción quirúrgica, aunque la perra no podrá recuperar la visión perdida. También se movilizaron las redes sociales para albergar al can durante su tratamiento y a la espera de una adopción definitiva.
Tanto Cachi como Mifi reclaman una respuesta categórica de los responsables de la seguridad urbana. En el Barrio Edilco han denunciado que los vándalos golpean y persiguen constantemente a perros callejeros en las noches para impedir que los ladridos alerten al vecindario del acecho delictivo. Es probable que esto también ocurra en otros puntos de nuestra ciudad y del Gran San Juan. Entonces surge el interrogante acerca de la presencia policial para anular a los inadaptados en sus incursiones malignas y también conocer si estos casos se investigan como un delito más, o simplemente se mira para otro lado: total, sólo son perros sin dueño.
