Según un reciente estudio internacional sobre la calidad del empleo en la Argentina, el 63% de las empresas no logra cubrir puestos clave por falta de personal calificado, cifra que aumentó un 22% respecto a la medición efectuada el año pasado. La tendencia se observa en todo el mundo pero con mayor incidencia en nuestro país, más en las áreas técnica, ingeniería, oficios manuales, contabilidad y finanzas, sectores con déficits acuciantes.
Esto revelan los datos recogidos en 803 empresas del país por la novena "Encuesta de Escasez de Talento” realizada por la organización Manpower entre 37.000 empleadores en 42 países. En la tabla de conclusiones, Argentina se sitúa en el cuarto puesto entre los mercados con mayor déficit de personal especializado, detrás de Japón, Perú e India. Los responsables de este análisis global señalan la deficiencia en la calidad educativa y el temor de los profesionales, técnicos y operarios a cambiar de empleo en momentos en que existe un contexto de inestabilidad económica.
En realidad el citado estudio viene a confirmar un retroceso generacional en la pérdida de profesionalización por la decadencia educativa en nuestro país, que se refleja en momentos en que las empresas establecidas se modernizan incorporando tecnología de avanzada, o bien los potenciales inversores se frenan o replantean sus proyectos cuando constatan la carencia de especialistas hasta en los sectores más bajos de las propuestas de empleo.
El ejemplo cercano es la gran minería, entre otros emprendimientos en San Juan, donde se pedía prioridad para personal local, pero este no cubría las mínimas expectativas para un desarrollo complejo.
