El polo femenino en el país es un ejemplo que se expande por otros países de la región.

 

El polo dejó de ser cosa de hombres y las mujeres avanzan a pasos agigantados en Argentina, donde se está disputando el primer Mundial y hace años existe el Abierto Femenino, iniciativas que inspiraron a jugadoras de otros países a seguir su camino.

Argentina, un país con grandes extensiones de campo y una tradición de cercanía al caballo que data de la época de los gauchos, actualmente es un importante exportador de caballos de polo y tiene un liderazgo indiscutido en el deporte masculino, originalmente importado de Inglaterra. Pero las mujeres no se han quedado atrás. Actualmente tres de las mejores jugadoras del mundo son argentinas, los semilleros no paran de crecer y cada vez existen más torneos exclusivamente femeninos.

"El crecimiento del polo femenino en los últimos años fue impresionante (…). Se crece muchísimo por año, más el polo femenino que el de hombres", dijo Clara Cassino, dos veces campeona del Abierto Femenino con un equipo conformado por dos argentinas y dos inglesas. 

Tres de las mejores jugadoras del mundo son argentinas, los semilleros crecen y cada vez existen más torneos sólo femeninos.

LAS DESTACADAS

Entre las polistas más destacadas, además de Cassino, se encuentran Candelaria Fernández Araujo, Lía Salvo y Mia Cambiaso, hija de Adolfo Cambiaso, el mejor jugador del mundo. Además de establecer un hándicap femenino, la creación del Abierto Femenino de Polo en 2017, que se jugó al mismo tiempo que el de hombres -con 120 ediciones-, atrajo a las mejores jugadoras del mundo e inspiró a otros países a seguir sus pasos.

"Lo que surgió acá a raíz de un hándicap independiente para mujeres y el Abierto Argentino fue que ensambló una organización femenina. Eso en Inglaterra y en Estados Unidos lo copiaron. Armaron sus propios Abiertos y sus propios hándicaps femeninos", dijo Cassino, de 26 años. 

Con la participación de jugadoras locales, de Estados Unidos, Brasil, Inglaterra, Italia e Irlanda, comenzó el fin de semana el primer Mundial de Polo Femenino de la historia, en el Campo Argentino de Polo de Palermo, conocido como la "Catedral". "Creo que la mujer se ha ganado el total derecho de tener un Mundial (…). Es un mensaje también al mundo de darle esta oportunidad a la mujer de que compita al mismo nivel que compiten los hombres", dijo Delfín Uranga, presidente de la Asociación Argentina de Polo.

LÍDER MUNDIAL

"Argentina, por la importancia que tiene el polo, realmente es el líder de la agenda mundial y hay que hacerse cargo de eso porque es el lugar donde suceden cosas que después se replican en el mundo", agregó entusiasmado.

El polo combina tecnología de alta generación -como la clonación de caballos- con habilidades tradicionales como la fabricación artesanal de tacos, monturas y botas y el desarrollo de profesiones como petiseros, herreros, veterinarios, instructores y referís, muy demandados en el mundo.

Con la misión de democratizar, profesionalizar el deporte y generar oportunidades de trabajo tanto en Argentina como en el exterior, la Asociación Argentina de Polo creó hace tres años la Universidad del Polo, que tiene contenidos en varios idiomas. Azucena Uranga, quien llegó a la semifinal del Abierto Femenino de Polo del año pasado y es una de las jugadoras del equipo que representa a Argentina en el Mundial, destacó la "enorme oportunidad" de jugar este torneo.

"Nos dio un lugar y es una oportunidad increíble, de la que quizás nos demos cuenta en unos años", dijo Uranga, de 20 años, hija del presidente de la asociación. 

 

EL POLO EN EL PAÍS

Uno de los deportes más antiguos del mundo, el polo ostenta más de 2.500 años de historia. El polo llegó a nuestro país junto a los inmigrantes ingleses, en su gran mayoría hacendados, que arribaron a estas tierras en la segunda mitad del siglo XIX. De la mano de estos inmigrantes. Entre los precursores se encuentra el británico Francis Balfour, quien se inició en la práctica de este deporte en 1890. Uno de los clubes más importantes en los inicios fue el Hurlingham Club, fundado en 1888 por los ingleses Campbell, Fortune, Ravenscroft y Robson. Fue el primer ganador del Campeonato Argentino Abierto de Polo.

La clave de la supremacía del polo argentino radica tanto en la destreza de sus jinetes como en la calidad de sus caballos. El excelente nivel del juego argentino ha convertido a los tres torneos más importantes disputados en el país, los abiertos Argentino, de Hurlingham y de Tortugas, en los de mayor prestigio a nivel mundial. Se los conoce como la Triple Corona del Polo Argentino.

 

Por Lucila Sigal
Agencia Reuters