"Ni una menos”. Los casos de violencia de género se han puesto al tapete, ya que se producen en Argentina un femicidio cada 30 horas. La campaña nacional "Ni una menos”, prevista para mañana 3 de junio de 2015, tomará las calles. Y, una vez más la acción directa de lucha, se impone por sí sola. Al respecto, la pregunta sería: ¿Por qué hemos llegado a esta situación real de violencia de género, a priorizar la riqueza natural, que tienen tanto la mujer como el hombre?
Precisamente, en la actualidad las ideas cayeron, las posturas esencialistas del Ser de la Filosofía, dieron paso a lo superfluo, en las mismas posturas antiesencialistas. Ahora, el panelista de noticias, suplantó al filósofo. El antiesencialismo resulta enemigo de la vida y el género. Destruida la familia, alimenta el individualismo, avivando el rapto en redes de trata, negociados oscuros, venganzas, femicidios y desapariciones forzosas. Sólo plantea la deconstrucción del sexo, como un proceso más de subversión cultural, en el terror. El concepto de familia es olvidado para dar pie a uniones de mismo sexo o de cambio. Y, genera la idea de que los sexos, son las combinaciones que resultan de los órganos sexuales internos y externos. Es decir, para redondear, sin discriminar a nadie, sólo afirmo que el vaciamiento eliminó en la práctica cotidiana la simple idea de que el hombre y la mujer están para completarse y ayudarse, no para destruirse. Bajo pretexto de libertad se justifica todo tipo de experiencia, y la que termina más dañada es la mujer en su sensibilidad. ¿Por qué la violencia de género? ¿A quien le conviene esta realidad? Ante el antiesencialismo materialista reinante, repasemos diez criterios esenciales de comparación del enfoque de género femenino y masculino:
1-En si mismo: La mujer es más unitaria, armónica y pacifica. El varón hecho por comportamientos tabiques, más dividido.
2-Frente al mundo: Receptiva, simpática, respeto y aceptación. El varón es mas impositivo, organiza, domina y transforma las cosas (trabajo).
3-Frente a las personas: La mujer de presencia discreta, disponibilidad, calor, ternura, tendencia a proteger o abrigar y hacerse presente sin imponerse. El varón es orientador, organizador, voz de jefe.
4-Constitución física: Más sensible y emotiva. Concentra sus energías con menos intensidad pero dura mayor tiempo y puede hacer más cosas a la vez. Soporta más el dolor físico. El varón posee maculatura para trabajos pesados. Tiene mejor resistencia. Trabaja por impulsos, gasta sus fuerzas de golpe y dura menos tiempo.
5-Modo de conocer: La mujer modo de ver fotográfico (detalles). El varón va a lo esencial.
6-Modo de descubrir la verdad: Intuición, mas rápida pero con menos certeza. El varón es de razonamiento pero con más certeza. En la lógica lo femenino lleva más vida, adaptación y flexibilidad. Lo masculino, la idea, plan sólido consecuente, rígido.
7-Juicio: La mujer es subjetiva, influida por el corazón, prefiere las personas. El varón objetivo, prefiere los hechos.
8-Imaginación: Es rica, viva en colores, detalles y ambiente cálido. Su opuesto es más descubridor e inventor.
9-Hechos de expresión: Lo femenino es mas afectivo, amor de personas. Acoger el mundo y hacerse acogible. Necesidad de expresión. Más lenta en la sensibilidad. Lo masculino es hechos, mundo, cosas, oficios, causas. Conquistar el mundo. Más rápido en sensibilidad.
10-Moral: humilde la mujer, buena, justa y responsable. Al varón le cuesta ser bueno, pero es honesto e intenta evitar la hipocresía. Fortaleza moral.
Así vemos que desde el Ser "la vida humana aparece realizada en dos condiciones distintas, dos realidades somáticas y psicofísicas bien diferentes”. Pero las ideas lógicas de nada sirven ante el dolor, al sentir que la violencia tiene cara de mujer, horrores de un maltrato, bronca de impotencia, terror del día después, el perdón eterno de victimarios que no saben amar, y la herida abierta que no deja de sangrar. La violencia es el arma de los débiles, pero que no se debe generalizar. El hombre cae bajo el impulso rústico si toma a la mujer como algo de su pertenencia. Ahora, la caricia transformadora, haga recordar a la mujer su esencia en lágrimas de amor y bondad. Al respecto, dijo Annaeus Séneca: "La mujer o ama en exceso o aborrece en exceso”; mejor al sentir en silencio. "Ni una menos”.
