Finalmente, tras la interrupción operativa, el Gobierno provincial dispuso poner en vigencia la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) para todos los automotores en circulación en nuestro medio, tal como se exige en las rutas nacionales y en otras zonas del país. El control mecánico del parque rodante es fundamental para evitar siniestros en el tránsito ocasionados por el mal estado de los vehículos, uno de los factores que asociados a las impericias de los conductores, terminan en tragedias.

De acuerdo al anuncio oficial, la RTO comenzará a exigirse paulatinamente a partir de octubre próximo, según un cronograma establecido por la terminación del número de la patente del rodado, a fin de dar lugar a los turnos de revisión fijados por los cuatro talleres habilitados en San Juan para tal fin.

El control técnico se basa en normas generales dictadas en la Ley Nacional de Tránsito y las especificaciones de fábrica del automotor, garantizando así su buen funcionamiento y sin modificaciones riesgosas como alteraciones del tren rodante y los polarizados prohibidos por disminuir la visibilidad del conductor. Obviamente con esta verificación se asegura que serán radiados los automotores que ahora encandilan o circulan sin o poca luz, con neumáticos desgastados y suspensiones vencidas, entre otros defectos observados a simple vista.

Sería interesante también conocer la contrapartida municipal para que la verificación no desaliente al automovilista y le asegure un plan de repavimentación y bacheo, según haga falta, y eliminar los dañinos ‘pianitos” y otros obstáculos en la calzada que mucho tienen que ver con las roturas de los automotores.