Cuando varios años antes del Bicentenario de la Patria, en 2010, la Junta de Estudios Históricos de San Juan comenzó a evaluar sobre qué hacer en ese año lleno de expectativas, la diputada nacional y presidenta de la citada institución, Margarita Ferrá de Bartol, vibraba con un gozo especial. Y se preparó ese primer bicentenario con entusiasmo único porque singular era la experiencia que se empezaba a vivir.
Nunca más volveríamos a ver un bicentenario patrio después de 2016. Y, precisamente, Margarita no pensaba sólo en los dos bicentenarios ‘vecinos”, el de la Patria en 2010 y el del natalicio de Sarmiento en 2011, sino también, en el de la Independencia, cinco años después. Así, ella hablaba de ‘los bicentenarios”, y para eso trabajó en la Serie Bicentenario de la Patria 2010-2016, editada en dos tomos, con el aporte investigativo de notables docentes de Historia de la provincia, encabezados por la propia legisladora y ex ministro de Educación de la provincia, y junto a ella, como vicepresidenta de la Junta de Estudios Históricos de San Juan, la Dra. Susana Clavel Jamenson; la Mag. Isabel Gironés de Sánchez, la prof. Graciela Santamaría Torres Sarmiento; la mag. Claudia Ciani, los profesores Daniel Arias y Eduardo Carelli y las licenciadas Carla Gardella y Ana Belén Ferrari, junto a cada uno de los profesionales de las delegaciones departamentales del organismo, creaciones recientes de inconmensurable acierto. Paralelamente, en octubre de 2009, nacía el primer Consejo Provincial del Bicentenario; a finales del 2010 se creaba el de los 200 años de Sarmiento, y este año 2016, el Consejo del Bicentenario de la Independencia.
De todos ellos formó parte este periodista, por cuya razón puede testimoniar sobre los apasionados discursos de todos, comenzando por Margarita, referencia indiscutible de los consejeros. Y sin olvidar el papel rector del diputado Eduardo Bustelo, que representaba al gobernador José Luis Gioja en los dos primeros consejos bicentenarios.
‘El propósito de convocar a la reflexión sobre los procesos que vivieron los diferentes espacios políticos, sociales y culturales de las regiones, ciudades y provincias argentinas en los últimos 200 años, permitió indagar los orígenes de la presencia de formas organizadas de ocupación del espacio argentino y los profundos cambios que se advirtieron (…)” , decía el prólogo de Ferrá en la citada obra. Hoy, ante los 200 años de la Declaración de la Independencia, viene trabajando el Consejo Provincial del Bicentenario bajo la conducción formal de los ministros de Gobierno, Dr. Emilio Baistrocchi, de Educación, Lic. Felipe De los Ríos, de Gobierno, Dr. Emilio Baistroicchi, y de Turismo y Cultura, Lic. Claudia Grynspan, además de representantes de la UNSJ, UCCuyo, entidades culturales y de los 19 departamentos. Y en el decreto de creación de este Consejo, que lleva la firma del gobernador Sergio Uñac, a propuesta de uno de los integrantes se incorporó a Margarita Ferrá de Bartol como miembro titular post mortem. Se hizo justicia frente a su estela de profunda entrega, su caudal inagotable de conocimiento, su autenticidad y humildad vigentes en el recuerdo de un corazón sin veladuras. Y al testimonio de sus discípulos, deseosos de asimilar ese código genético de los grandes de la historiografía sanjuanina. Por todo eso, en las actuales reuniones de los martes del citado Consejo, nos parece verla en su esplendoroso otoño físico, con su aureola de decana de los historiadores, porte de senadora más que de diputada nacional, cabeza alta, mirada dulce e inquieta, obstinada indagadora de la condición humana, con autoridad intelectual y moral y apellido de sensible alma valenciana. Nos parece verla, sí, y en muchos casos junto a otra indiscutible profesional de los estudios históricos, la magister Isabel Gironés de Sánchez, de quien nos ocuparemos puntualmente en otra columna. Pero no está ya. Y por eso fue feliz que su nombre nos acompañara desde la nómina de las autoridades que encabezan el citado Consejo del Bicentenario de la Independencia. Hoy, mientras todos te saludamos Margarita desde aquí, te pedimos que no nos olvides en la tarea de discernir cómo decirle al país que Laprida fue fundamental en aquellos días de julio de 1816, y que Fray Justo alumbró el más claro concepto de república, en medio de la incertidumbre que nublaba la aurora de la patria. Será difícil, pero los sanjuaninos queremos que este año, además de celebrativo, sirva para poner veracidad en esa historia nacional que nos siguen contando desde el puerto.

