Mientras en la cordillera un temporal de nieve mantiene intransitables, al menos hasta mañana, los pasos del Cristo Redentor, en Mendoza y de Agua Negra, en nuestra provincia, el gobernador Sergio Uñac concretó el viernes último en Washington, Estados Unidos, una decisiva gestión para obtener financiamiento para la construcción del Túnel internacional de Agua Negra, con el que se busca garantizar el tránsito vehicular durante todo el año.
Nunca más propicio el acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el organismo que aportará los 1.500 millones de dólares presupuestados para ejecutar la megaobra binacional. El adelanto de 40 millones de dólares -20 para cada país-, que serán utilizados para ajustar detalles del proyecto y realizar los estudios de impacto ambiental en suelo chileno, son pasos previos para licitar los dos túneles paralelos de 14 kilómetros cada uno. Además, estos mismos recursos posibilitarán que ambos gobiernos avancen en el llamado a la precalificación de empresas interesadas en ejecutar la obra, a fin de seguir avanzando administrativamente para que el Ente Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan) proceda con la licitación definitiva, que se prevé para los próximos meses de julio o agosto.
El túnel de baja altura de Agua Negra es una obra largamente anhelada, de la que comenzó a hablarse en 1998, al asociarla al corredor bioceánico entre Coquimbo, en Chile, y Porto Alegre, en Brasil, pasando por el centro de nuestro país en San Juan, La Rioja, Córdoba y Santa Fe. Esta vía permitirá transitar con productos de una amplia región con destino a los puertos chilenos y de allí a los mercados asiáticos y viceversa. También tendrá un gran impacto turístico como otra alternativa de desarrollo regional.
La denominación de ‘baja altura’ corresponde a que el túnel estará 1.000 metros más abajo que la altura máxima del actual cruce en esa zona, de 4.700 metros sobre el nivel del mar. Esto posibilitará que esté abierto los 365 días del año, solucionando el problema de cierre de los principales pasos cordillerano durante el invierno.
De acuerdo a lo previsto, una vez completado el proceso licitatorio, los trabajos demandarán unos 8 años para ver concretada la obra que marcará un histórico avance en la vinculación terrestre entre Argentina y Chile, final de un objetivo largamente perseguido, fundamentalmente, por San Juan y la IV Región chilena.
