El Fraser Institute es una entidad no gubernamental canadiense que declara como finalidad mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, sus familias y el futuro de las próximas generaciones. ¿Cómo? Estudiando, midiendo y comunicando los efectos de las políticas gubernamentales y el emprendedurismo. Tiene su sede central en Vancouver con oficinas en otras ciudades como Calgary, Toronto y Montreal. Anualmente publica una encuesta que, en el año 2016, consultó a 2.700 individuos de empresas exploradoras y otras relacionadas con la minería en un total de 104 jurisdicciones entre el 30 de agosto y el 18 de noviembre. Las empresas consultadas reportaron inversiones en el rubro por 2.700 millones de dólares y 3.200 en 2015. Según manifiestan los consultados, el 40% de las decisiones de inversión son tomadas por condiciones legales, regulatorias, ambientales y otras y el 60% por la dotación de mineral. Sorprende encontrar a las provincias de Salta y San Juan, de la República Argentina, entre las cuatro más atractivas de Latinoamérica y el Caribe así como también sorprende ver rankeadas entre los peores 10 lugares del mundo (ya no de la región) a cinco provincias como son Mendoza, La Rioja, Chubut, Neuquén y Jujuy, esta última al fondo de la tabla en el puesto 104. San Juan se ubica en el puesto 58 y Salta en el 43.  

 

Las autoridades y empresarios locales llegan a un ambiente receptivo y no hostil.


En la región, el primer lugar lo ocupa Perú (28), ninguna novedad por la tradición extractiva de ese país, pero la sorpresa es la caída de Chile que volcó del puesto 11 al 39 en un solo año. No es una buena noticia dado que la lectura del fenómeno podría indicar que Chile tiende a aumentar los obstáculos regulatorios o la +incertezas+ al punto de ahuyentar las inversiones en exploración que, naturalmente, son la etapa previa necesaria para futuras explotaciones. Nosotros estamos emparentados y actualmente empantanados con Chile en el proyecto Pascua Lama.  


Hay otras cosas interesantes para ver. Tiempo atrás arreciaba la propaganda de algunos grupos asegurando que +la minería a cielo abierto solo se trabaja en países del tercer mundo+, intentando alimentar la creencia de que las prácticas estaban poco menos que prohibidas en los países desarrollados. No es así. Los 10 primeros lugares del index lo ocupan dos de Canadá, Saskatchewan y Manitoba, seguidos por Australia, Nevada (USA), Finlandia, Quebec (CAN), Arizona (USA), Suecia, Irlanda y Queensland (Australia). Del otro lado de este mapa, en el fondo están Mozambique, Zimbawe, India, Mendoza, La Rioja, Afghanistán, Chubut, Venezuela, Neuquén y finalmente Jujuy, tiempos atrás llamada con justicia +tacita de plata+. 5 provincias de Argentina entre los 10 lugares menos atractivos del mundo! Esta es la razón por la que se promueve un Acuerdo Federal Minero, de difícil trámite, que imponga condiciones similares para toda la sábana nacional. Llama también la atención que San Juan figure antes que países como Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia, este último históricamente minero.  
Más importante que todo es ver cuáles son las razones que prevalecen para la decisión de inversión. La primera negativa es la falta de certeza en la interpretación y administración de las regulaciones, a lo que nosotros llamamos +inseguridad jurídica+. El segundo ítem lo ocupa la falta de precisión en regulaciones de ambiente, estabilidad, consistencia y regulaciones con base no científica. Ahí tenemos en Argentina un problema grave con la Ley de Glaciares, su inventario y el concepto de ambiente periglacial. Otro problema son las dudas sobre límites definitivos de áreas protegidas. En la actualidad, en este año, hay inversiones programadas por varias decenas de millones de dólares que se suspendieron hasta que se aclare qué carácter tiene la superficie en que está el mineral, si hay glaciares o no, si es área periglacial o no y quién determina una y otra cosa y en qué plazos. Este tema también queda abarcado en la cuarta condición, que es +duplicidad e inconsistencias legales entre nación, provincias y municipios+ (alcaldías, estados, intendencias, como se llame en cada país). El futuro Acuerdo Federal se firmaría aquí entre las provincias y la Nación, pero ocurre que después los problemas aparecen en Jáchal, Esquel o Famatina.  


Pesan también factores como la existencia de un sistema legal-judicial transparente, no corrupto, rápido y eficiente. Vistos los recientes incidentes ambientales en Veladero, ese es un punto a favor de San Juan porque las disputas se resolvieron sin influencias externas y en tiempo breve. Por el contrario, un mal antecedente ha sido la disputa fronteriza con Chile por Pelambres, que es otro elemento tomado en cuenta. Menos peso tienen en el análisis de potenciales interesados la infraestructura (caminos, energía) porque se conoce que los emplazamientos habituales de los yacimientos están alejados de las áreas pobladas; el desarrollo comunitario, escuelas y hospitales porque, llegada la necesidad, los consorcios se disponen a enfrentar las mejoras; las barreras comerciales que algunos países como el nuestro supieron imponer y ahora han cesado; el peso impositivo personal y corporativo; la estabilidad política que felizmente nosotros hemos logrado; el texto de las leyes laborales o el hábito de promover huelgas, algo ausente aquí en el mundo minero, y la capacitación laboral que en San Juan es alta al punto de tener escuelas y universidad específicas. Un tema delicado que aquí está completamente ausente son los actos terroristas o la existencia de guerrillas.  


Ahora comienza en el Centro de Convenciones de Toronto, Canadá, la PDAC, una de las ferias mineras más importantes del mundo y de interés excluyente para San Juan por la presencia de dos compañías de ese origen, Barrick y Yamana. Los funcionarios del gobierno, empresarios, proveedores y representantes de grupos de interés que viajaron, llegan a un ambiente receptivo y no hostil, sabiendo de antemano cuál es la opinión de los operadores internacionales. Queda tarea por hacer pero esta encuesta, como otras que se consultan, permite saber exactamente cuáles son las condiciones que se evalúan en el mundo para venir o no y quedan identificados claramente los problemas que falta resolver.