El sector agroindustrial local no está pasando por uno de sus mejores momentos respecto de sus ventas al exterior. Las causas, según los productores, empresarios y exportadores, son diversas y para encontrar la solución habría que revertir una serie de situaciones que desde hace un tiempo a esta parte se vienen presentando como una constante que incide negativamente en las ventas internacionales.

En términos generales se considera que es necesario implementar un plan estratégico acompañado por políticas nacionales, promover una baja de costos y recurrir a la cada vez más solicitada modificación del tipo de cambio.

Entre las causas que están provocando los inconvenientes figura la ausencia de una visión estratégica en las cadenas del sector productivo. La carencia de una política de comercio exterior provincial que ordene el aprovechamiento de los recursos y planes nacionales, para la inserción internacional de la oferta productiva local y la falta de investigación y desarrollo local orientada a eficientizar el uso de los recursos y el capital financiero en la producción, diversificando el destino de las materias primas, su industrialización y el valor agregado local. También incide la crisis en el abastecimiento de combustibles, que genera problemas de ejecución de los planes logísticos y de producción y el cumplimiento de los compromisos comerciales, y la situación inflacionaria que imposibilita la planificación económica y financiera en las actividades productivas.

Cada uno de estos puntos necesitan una urgente atención a fin de revertirlos, posibilitando de esta forma mejorar la competitividad, haciendo posible mantener los mercados conquistados y ganar nuevos espacios.