Muy bien por el Six Days of enduro y para apoyar esa afirmación, algunos datos: se estima que más de 5 mil personas, en su gran mayoría de fuera del país, visitaron la provincia durante el campeonato mundial de motos que se disputó hasta ayer en San Juan. No quedó un auto de alquiler, utilitario o camioneta cuatro por cuatro sin alquilar y los hoteles, cabañas y posadas tuvieron siete u ocho días de lleno pleno gracias a esas personas. Y ni que hablar del gasto en dinero que hicieron ya que, por ejemplo, muchos equipos traían su propia gente para preparar los almuerzos o cenas de los corredores, comida que debieron salir a comprar en los supermercados de la zona. Es decir, el movimiento en lo turístico fue arrollador. Pero, como casi siempre, los sanjuaninos tenemos con qué dar la nota: un integrante de un equipo del Six Days, cuyo nombre no vale la pena revelar, le preguntó a este cronista un día cualquiera en la puerta del Estadio del Bicentenario: ¿qué es eso que está enfrente? El hombre, con un castellano casi perfecto, señaló el depósito de vehículos radiados que está justo delante del gigante de Pocito, cruzando la ruta. ¿Cómo hacen en tu país con los autos que nadie reclama? pregunté: +Los hacemos chatarra+, respondió con simpleza y levantando los hombros, como reafirmando la obviedad de la que hablaba. En estos momentos hay entre ese depósito y dos más, unos 23 mil vehículos que fueron secuestrados y cuyos dueños no aparecen. Y la mayoría +adorna+ el paisaje del estadio más importante que tiene San Juan y contamina la tierra con aceites y líquidos de baterías. La solución es tan sencilla como la respuesta del deportista, pero el Estado no encuentra aún la forma de sacárselos de encima.

Antiguamente los autos y motos que la Policía sacaba de circulación se depositaban en el predio de la ex Bodega Cavic, en calle Tucumán antes de Benavídez, de Capital. Ese lugar quedó chico y se decidió ocupar el predio frente al Estadio del Bicentenario en calle 6 y ruta 40. Como también quedó pequeño empezaron a usar un tercer depósito que está en el predio de la escuela Benjamín Lenori de Ullum. Y gracias a esa lógica, la de esconder los problemas bajo la alfombra, si ese predio queda chico es muy probable que en lugar de arreglar definitivamente el problema, busquen un cuarto lugar donde colocar esos vehículos, total, lotes a cargo de la provincia hay muchos. Según José Luis Sánchez, secretario de Seguridad y Orden Público, actualmente hay +unas+ 16 mil motos, 6 mil bicicletas y 1.500 autos en esos tres depósitos. Es decir, +unos+ 23.500 en total. De ese número, el 30% aproximadamente corresponde a contravenciones, el resto está ahí por causas penales y en poder de la Corte de Justicia sanjuanina. La provincia puede actuar sobre ese 30% de los vehículos, y avanzó a medias en eso: el año pasado, antes del accidente de Valle Fértil, el gobernador José Luis Gioja firmó un decreto complemento de la ley 7.606 que establece que aquellos vehículos secuestrados a disposición de la Justicia de Faltas y que no hayan sido reclamados por sus dueños en un lapso superior a 1 año, serán inscriptos bajo el dominio de la provincia, que a su vez podrá rematarlos o convertirlos en chatarra dependiendo de si funcionan o no. Todo ese procedimiento está para usarse, y así lo anunció en una entrevista a este diario el ministro de Gobierno Adrián Cuevas, en julio de este año: +Con los vehículos que están en poder del Ministerio, producto de actuaciones realizadas por la justicia contravencional, que son alrededor de 400 autos y unas 5.000 motos aproximadamente, yo firmé el decreto llamando a licitación. Las empresas que coticen deberán decir cuánto pagan por tonelada de chatarra, además de hacerse cargo del procedimiento de descontaminación, desguace, compactación y la posterior venta de chatarra+, dijo. Pero esta semana Juan Romero, secretario de Gobierno y Justicia dijo que esperarán para proceder sobre los vehículos que estén en poder de la provincia porque dentro de poco modificarán el Código de Procedimiento Penal y allí incluirán la herramienta legal para también tomar los autos, motos y camionetas que están en poder de la Corte de Justicia y rematarlos o convertirlos en chatarra. No dijo cuándo, dijo +en breve+. ¿Será? Para el caso de los vehículos en poder de la Justicia Provincial la ley prevé que pueden donarse, pero el procedimiento es engorroso: la Corte de Justicia, antes de dictaminar, tiene que solicitarle un informe al juez o al tribunal que entendió en la causa que involucra al automotor. Si dice que sí, se lo entrega al interesado como depositario judicial y el rodado no cambia de titularidad. Ya aprovechó esta posibilidad el intendente de 9 de Julio, Walberto Allende, quien rápido de reflejos, recibió una camioneta gracias a gestiones que hizo. Pero tampoco parece buena solución lo de entregar los vehículos a distintas reparticiones o funcionarios, porque no hay nada que garantice que los contactos políticos influyan en los ministros de la Corte para que terminen entregando los autos o camionetas a amigos del poder o demorando las entregas a los enemigos. No hay que olvidar que esos autos tienen un valor, bajo, pero lo tienen, por tanto, deben tratarse casi como un bien del Estado. Habría que revisar, en el caso de 9 de Julio, por ejemplo, si la Corte sabe en qué condiciones está la camioneta que donaron, o si fue vendida, o si quiera existe. Lo mejor parece la compactación o remate. En el primer caso y según estimaciones de Cuevas, la tonelada de chatarra puede venderse a $600 y con los vehículos que están en condiciones de ser reducidos, la provincia no sólo limpiaría una parte de los lugares que hoy ocupa como depósito, si no que se ganaría unos $120 mil pesos. Nada mal.

En cuanto a la contaminación que provocan esos vehículos, también es algo que se toma livianamente ya que no sólo es visual, hay otros efectos que también hay que tener en cuenta: los aceites, los líquidos de las baterías, de frenos o los refrigerantes que tienen casi todos los autos, motos o camionetas, son altamente contaminantes y en otras actividades, como por ejemplo la minería, se controlan con rigurosidad. Personal de Policía Minera ha labrado más de un acta a alguna empresa minera -que no quisieron identificar- por encontrar restos de aceites en terreno o filtros y otros elementos donde no tienen que estar. Si esos mismos controles se hicieran en estos depósitos, habría más de una sorpresa, seguramente. Es decir, el Estado es mucho más riguroso con otros que consigo mismo, se ve.

En definitiva, éste problema como muchos otros, tiene solución, pero necesita seria atención. No pueden seguir ampliando los depósitos porque con ese pensamiento un día habrá más vehículos en ese lugar que circulando en la calle. Para poner en contexto, los 23 mil vehículos que se encuentran hoy en los tres depósitos, representan casi el 30 por ciento del total de los casi 70 mil que diariamente ingresan a la Ciudad de San Juan, por ejemplo. Gioja está negociando que se jueguen en el Bicentenario la final y la semifinal de la Copa Argentina. Y dicen que ya lo tiene cerrado. Los periodistas, fanáticos y jugadores que visitarán el Estadio, ¿dirán lo mismo que el corredor de enduro? Ojalá alguien se despierte y pueda terminar alguna vez con ese foco de contaminación visual y ambiental que representan los depósitos de vehículos radiados.