Por el Ing. Emilio Fernández (*)

La dirigencia política todo basa en especulaciones y no expresa nada sobre propuestas que contribuyan a las soluciones que requiere el país y mejore la vida cotidiana de los argentinos.



Hoy en el país se discute el próximo recambio institucional nacional, lamentablemente esta discusión no se está dando en el plano de las propuestas de cómo salir de la crisis actual, de cómo se van a generar las condiciones de crecimiento y desarrollo del país en sus distintos aspectos como debería ser. Por el contrario se intenta plantear la discusión en función de un pasado que para bien o para mal ya fue, esto no significa que se deba deslindar de responsabilidades a quienes actuaron en la conducción del país. Para eso están las instituciones especificas de la Justicia que deberán entender en aquellos asuntos que debieran ser esclarecidos.


Hoy la realidad indica que el país esta sumido en una profunda crisis que necesita urgentemente ser revertida. Esta claro que las políticas implementadas por el actual gobierno nacional han contribuido a esta crisis y persistir en este camino sería realmente cosas de necios y un suicidio en masa. Esta crisis caracterizada por alto endeudamiento externo (según expertos del orden u$s 200.000.000.000) sin posibilidades de pago, por el achicamiento de la actividad productiva, cierre de fábricas, pymes, comercios etc. con la consiguiente pérdida significativa de trabajo y empleos, alta inflación que produce perdida en el poder adquisitivo de los salarios en forma continua y sistemática generando gran precariedad social mayor pobreza e indigencia.


No puede tal situación ser analizada o planteada en términos de "sálvese quien pueda o aplicando la ley de la selva". Es claro que el camino que propone el gobierno se basa en el ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), esto es que la deuda contraída al no poder ser pagada con los recursos que pueden ser generados a través de la producción nacional (cada vez más endeble en razón del circulo vicioso en que estamos), sea pagada a través del costo social que deberá padecer la mayor parte de la población, los asalariados, los jubilados, con achicamiento de los presupuestos de las instituciones públicas sobre todo las de mayor demanda social como la educación, la salud, las de investigación en ciencia y tecnología etc.


Hoy la dirigencia política gobernante concentra sus esfuerzos solo en buscar la mejor estrategia electoral, plantea escenarios políticos posibles, se expresa a través del marketing político, encuestas de posicionamientos, busca el desprestigio de adversarios exponiendo errores del pasado (la herencia recibida). Es decir, todo en base a especulaciones y no expresan nada sobre propuestas que contribuyan a las soluciones que requiere el país y mejore la vida cotidiana de los argentinos.


Hoy a través de los medios de comunicación nacionales, cada vez con mayor fuerza y siguiendo las recomendaciones del FMI se pretende instalar desde el gobierno nacional que las soluciones entre otras van a venir readecuando: el sistema previsional con medidas como la ampliación de la edad jubilatoria, aumentando los años de aportes, bajando el haber inicial jubilatorio, etc. modificando el régimen laboral vigente (flexibilización laboral), así también se comienza a cuestionar la necesidad o conveniencia de sostener un sistema de educación publico y gratuito sobre todo el de grado universitario.


Ante este panorama de incertidumbre y falto de propuestas claras sobre estos temas sensibles a nuestra tradición nacional de inclusión social, es necesario interpelar a nuestros candidatos y lograr de ellos definiciones y compromisos al respecto, esto seguramente contribuirá a discernir con responsabilidad nuestro voto en las próximas elecciones. 

(*) Exfuncionario provincial. [email protected]