Las flamantes instalaciones de el ENERC que funcionan en la zona de Desamparados, en la ciudad Capital de San Juan.



El título de esta nota, en realidad, debería leerse de la siguiente forma: "La cultura (por el cine) de fiesta y la cultura (por la educación) de duelo''. Lo expreso de esta forma porque en estos momentos tengo sentimientos encontrados que me afectan en gran medida por la forma que tengo de concebir la cultura. Por un lado siento alegría, porque se acaba de inaugurar la Escuela Nacional de Realización y Experimentación Cinematográfica (ENERC) Zona Cuyo, que implica un gran adelanto para nuestra provincia. Y por otro lado siento tristeza, porque dicha inauguración se realiza sobre terrenos que pertenecen a un ícono de nuestra educación como es la Escuela de Fruticultura y Enología de San Juan.


Como si este proceder fuera poco, y para colmo de males, me acabo de enterar que la Defensoría del Pueblo ha instado a la Secretaría de Cultura de la provincia que realice un relevamiento de los terrenos que pertenecen a la mencionada escuela, con fines que no están debidamente establecidos, pero que me hacen avizorar un conflicto en puerta. El referido relevamiento incluye los terrenos donde se asienta el ENERC y la Casa de Gobierno, por lo que en la práctica estamos incluyendo al predio en cuestión en su totalidad.


Es decir, una de cal y otra de arena. Muy bien por potenciar la cultura de nuestra provincia con una escuela cine, pero mal por ocupar y achicar un patrimonio cultural como es la Escuela de Enología, a la que se debería potenciar en virtud del importante aporte que representa para una provincia vitivinícola como es la nuestra.


Considero que a la Secretaría de Cultura y al Ministerio de Educación (y a todos los estamentos gubernamentales de la provincia), les vendría muy bien sentarse en una misma mesa, ya que pertenecen al mismo gobierno con el mismo signo político, para planificar y tomar decisiones entorno a temas tan sensibles como es la ocupación de terrenos que pertenecen a una de las escuelas más tradicionales de San Juan.


De no actuar correctamente, sobrevendrán posteriormente dolores de cabeza y esto se puede evitar con un poco de sentido común y trabajo en equipo.


Me pregunto: ¿qué pasará si Defensoría del Pueblo dictamina que los terrenos donde se asienta el ENERC deben volver a donde pertenecen, es decir a la Escuela de Fruticultura y Enología?


Por favor señores gobernantes, que el afán de inaugurar y cortar cintas no les obstruya el sentido común. Que el crecimiento de una actividad no los haga destruir otra, por el contrario todas las actividades deben crecer a la par para que todos festejemos y no que cuando unos festejan otros estén de duelo.

Por Oscar Alberto Orosco 
Licenciado en Ciencias Geológicas - [email protected]